No lo dirá con todas las letras, para los ansiosos que esperan ver todo anotado en un papel para darle crédito. Pero en los gestos de su rostro y la estela de sus palabras en este inicio de sesiones ordinarias, el gobernador José Luis Gioja dejará estampada la clave política del futuro provincial para lo que resta del año, a no dudar.
A tres meses del inicio de un año político en su más amplio sentido, con elecciones para todas las franjas excepto la de senador nacional, queda todavía todo por decirse: si el propio Gioja será candidato, quiénes serán los alfiles en los departamentos, cómo será el encolumnamiento nacional, por dónde circulará el discurso. Y sin que se anticipe ninguna clase de frases contundente a ese respecto, en el discurso del miércoles en la Legislatura se podrán encontrar las claves para decodificar ese futuro inmediato.
Si no se hará más elecuente es solamente por una cuestión de tiempo. Falta un plazo aún para el llamado a elecciones, que seguramente serán en agosto las Paso y en noviembre las generales ante la extinción de los tiempos para anticiparlas, pero en ese transcurso queda todavía mucha agua por correr. Por caso, el futuro de los dos líderes del proyecto, a nivel provincial y nacional: el gobernador Gioja y la presidenta CFK.
En ese proceso de deshojar margaritas, naufragaron las especulaciones de quienes suponían que se llegaría a este 1 de abril con el llamado a elecciones sobre la mesa, aunque a falta de ser oficial ya se descuente que no hay tiempo para anticipos. El dilema entonces este día será si habrá alguna palabra concreta, algún gesto, que permita decodificar si el gobernador será o no nuevamente candidato.
La respuesta está más del lado de la alusión por sobrevuelo. No es el gobernador precisamente amigo de realizar esa clase de movidas ante tamaños escenarios o auditorios. Sí, en cambio, puede anticiparse que insistirá sobre la línea que lo viene haciendo: sostener que "venimos con más ganas que nunca”, frase de cabecera que subraya la intención de mantener el proyecto de pie, con el uso de la primera persona del plural con la que sostiene que él mismo estará en el equipo. Se descuenta en qué lugar, a falta de aclaraciones.
Luego, lo que acostumbra a hacer en estas ocasiones: un detallado repaso de la gestión –con un anexo entregado a cada diputado con datos aún más numerosos- sobre las medidas más sobresalientes del año transcurrido. Con el agregado de los desafíos para este año, entre los que seguramente se llevará un capítulo especial los avances por el túnel de Agua Negra.
Obra, por otro lado, que requiere de todo lo que va del año para licitar y al menos del año que viene para comenzarla. Allí posiblemente sea el momento de empalmar la gestión con la coyuntura política y las elecciones de este año. Allí es donde decirlo o apenas insinuarlo, implican casi lo mismo.