La presidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo hoy que el almuerzo en privado que mantuvo con el papa Francisco estuvo caracterizado por la "cordialidad y la naturalidad", y aseguró que esta última condición "es lo que hace a las personas de carne y hueso".
"Me parece que (la naturalidad) es lo que desacartona a las personas y nos hace de carne y hueso porque no dejamos de ser hombres y mujeres con virtudes, y con más defectos que virtudes", dijo Cristina desde el aeropuerto Ciampino de Roma, tras su encuentro con el papa Francisco, antes de partir hacia Nueva York.
Respecto de la charla que mantuvieron, l a jefa de Estado destacó que la Argentina actuó como "un disparador" para que el debate por la reestructuración de deuda soberana llegue al seno de la Naciones Unidas, y confió que el papa Francisco "se mostró muy contento con esta situación. Esto revela que hay un consenso internacional en ésto, que fue un hito".
"El Papa sólo habla a través del Papa. Nadie habla por él", sostuvo la Presidenta.
Respecto de los constantes rumores que señalan la preocupación de Francisco por la gobernabilidad en el país, la Presidenta se manifestó con contundencia: "El Papa sólo habla a través del Papa. Nadie habla por él. Está muy preocupado por la situación del mundo, eso sí lo manifiesta constantemente".
Por otro lado, la Presidenta destacó la emoción del máximo pontífice en su encuentro con Victoria Montenegro, hija de detenidos desaparecidos durante la última dictadura: "El Papa conocía la historia de Vicky. Ella le entregó una foto de sus padres, fue un momento muy emocionante para todos".
"El Papa siempre tiene una mirada muy especial sobre los jóvenes, porque dice que son el presente y el futuro", concluyó la primera mandataria.