Por Gustavo Martínez Puga
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La señal es clara: volver a bajarle el nivel de exposición pública a la Secretaría de Seguridad, tal como ocurrió durante ocho años y hasta diciembre del 2011, cuando salió Dante Marinero y entró Miguel González.
Igual, en el historial de esa oficina se observan vaivenes como estos últimos: el cargo fue creado en 1996, durante la gestión de Jorge Escobar, como respuesta a un caso de mucho impacto social como fue la desaparición de la psicóloga María Rosa Pacheco de Balmaceda (ver recuadro).
Desde entonces esa oficina funcionó también como un fusible político previo al Ministerio de Gobierno para evitar que los casos de inseguridad impactaran directamente en los cargos más vidriosos.
Sucede que la Secretaría de Seguridad depende del Ministerio de Gobierno. Pero tiene vida propia por las respuestas que la comunidad espera desde ese lugar, donde se definen los lineamientos que impactan en la sensación de seguridad de la vida diaria de los sanjuaninos. De allí depende la Policía, el Servicio Penitenciario Provincial y Defensa Civil.
Con la gestión de Miguel González, desde diciembre de 2011 a enero del 2013, los casos de demanda pública por los hechos de inseguridad habían encontrado un vocero. González había aprendido el manejo de los medios en momentos de tensión durante sus ocho años como jefe de Policía. Así se había ganado la confianza del gobernador José Luis Gioja y por eso había llegado a ese cargo.
Pero en el ministerio de Gobierno que dirige Adrián Cuevas –quien también asumió en el 2011-nunca hizo digestión ese rol de González. El reemplazo de González por Riera –un abogado que toda la vida asesoró legalmente a la Policía- terminó de definir con claridad la pulseada política.
Y también el nuevo-viejo perfil de la Secretaría de Seguridad: Tal como había venido ocurriendo desde el 2003 hasta el 2011, con la gestión de Dante Marinero, ahora Ángel Riera frenó la aparición en los medios de esa secretaría.
En la gestión de Marinero la exposición pública de la secretaría pasó prácticamente desapercibida. Tal vez absorbida por la aparición de Miguel González desde la jefatura de Policía.
Ahora parece encaminarse en ese mismo sentido. Pero hay una diferencia: José Orlando Luna, el Jefe de Policía, no tiene un perfil mediático de la intensidad que tenía González. Al parecer, es eso exactamente lo que se busca: que sea directamente el ministro Adrián Cuevas la caja de resonancia ante la seguridad de los sanjuaninos.
Los nombres y los medios
Carlos Farwig. Era un teniente coronel retirado del Ejército Argentino. En octubre de 1979 fue el Jefe del Destacamento de Inteligencia 182, Neuquén. En 1997 ocupó el primer cargo en la Secretaría de Seguridad creada por el entonces gobernador Jorge Escobar. No hablaba públicamente.
Eduardo Jacinto Gil. Es abogado de extensa trayectoria en cargos públicos. Fue Secretario Legislativo desde el´95 al ´98. Reemplazó a Farwig en Seguridad. Al poco tiempo lo designaron juez en el Segundo Juzgado Correccional y en diciembre último lo ascendieron camarista, en la Sala III. Hablaba públicamente.
Dante Marinero. Era comisario general retirado de la Policía. Fue jefe de Policía de Escobar. Y Gioja lo nombró en Seguridad desde su primer gobierno, en 2003. Allí estuvo hasta el 2011, cuando en el tercer periodo Gioja lo cambió por Miguel González. Falleció el 12 de julio último. No hablaba públicamente.
Miguel Francisco González. Se retiró de la policía como comisario general en el área administrativa. Gioja lo puso al frente de la fuerza en 2003. Allí estuvo hasta el 2011, cuando lo ascendió a la secretaría de Seguridad. Pero nunca tuvo buena relación con el ministro Cuevas. Hablaba públicamente.
Ángel Riera. Desde el gobierno informaron que es un abogado con muchos años de experiencia en la Policía de San Juan desde la asesoría legal. Es el único cargo que se le conoce en la función pública. Dicen que siempre asesoró a Marinero y González cuando eran jefes de la fuerza. No habla públicamente.