Votan el 29 de mayo

SEC: Hasta Buenos Aires llega la pelea por el sindicato

Raúl Ávila busca su tercer mandato consecutivo y tiene que enfrentar a Rolando Castro, cada uno con referencias políticas enfrentadas a nivel nacional. Un gremio con recursos millonarios. Por Daniel Tejada.
miércoles, 11 de abril de 2012 · 09:05

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

Ni el apagón pudo ahuyentar a la tropa de Raúl Ávila el pasado miércoles, en los fondos de la sede del Sindicato Empleados de Comercio (SEC). Acababan de impugnar la lista opositora para los comicios internos del 29 de mayo, liderada por Rolando Castro. Aún así esperaban que la Junta Electoral permitiera subsanar los errores en la presentación y que hubiera contienda, para revalidar el título con apoyo de los afiliados. Sea cual fuere el resultado, la atención porteña ya está puesta en el poderoso gremio local.

El año pasado Ávila se abrió del Movimiento Mercantil del Interior, una de las líneas nacionales que integran el gremio que conduce Armando Cavalieri. El sanjuanino se mudó al Bloque Mercantil Interior y hoy siente el pase de factura. “Nosotros no participamos mucho de esa disputa interna. Pero tenemos que soportar que alguien en Buenos Aires subvencione una lista contraria para enfrentarnos”, dijo a Tiempo de San Juan.

En esa puja nacional que tendrá una parada considerable en San Juan el mes próximo, nadie objeta a Cavalieri. Pero de ahí para abajo, todo tiene final abierto. El capítulo local no resulta un asunto menor, teniendo en cuenta que se vota congresales para definir la nueva conducción nacional.

Más allá de la trama política-sindical, el SEC San Juan es una poderosa y millonaria institución, capaz de invertir 450.000 pesos con recursos propios para iluminar la cancha de fútbol del camping que tienen en Rawson (sobre calle General Acha), por citar un ejemplo.

Todos, los alrededor de los 7.500 empleados de comercio registrados en San Juan, aportan obligatoriamente el 2% de sus salarios al gremio, estén o no sindicalizados. A eso, los 4.500 afiliados le suman el aporte correspondiente. Estiman que quedan afuera unos 3.000 trabajadores informales en el sector.
“Los fondos salen del aporte de los afiliados. Es un gremio que mueve una cifra importante”, reconoció Ávila.
El gremio tiene el inmueble de dos plantas de calle General Acha entre Laprida y Libertador, más el camping de siete hectáreas y media ubicado en Rawson. A eso se suma la coordinación de la delegación local de la obra social Osecac, que en San Juan cuenta con unos 30.000 beneficiarios directos e indirectos. En este último caso los recursos se manejan en Buenos Aires, pero con una importante cuota de poder de gestión desde San Juan.

Ávila aspira a lograr su segunda reelección, para acceder a su tercer mandato consecutivo. No le resultó fácil llegar al poder del sindicato en diciembre de 2004. Se separó de la “Lista Azul”, que lideraba primero Carlos Yossa y luego, durante 20 años, Claudio Velázquez. Fue a este último a quien derrotó en los comicios internos hace prácticamente ocho años, en un proceso que fue escandaloso. “Hubo una gran cantidad de acusaciones, pero no hubo violencia”, justificó el dirigente.

Con la llegada de Ávila, el sindicato creció de 2.700 a 4.500 afiliados, según dijo, y se creó el cuerpo de delegados. Hoy son más de 70 y faltan todavía, todos adoctrinados en el instituto de dirigentes que también nació en el seno del SEC en los últimos años.

Con Ávila también llegaron los escraches a los comercios como modalidad de protesta cada vez que fue infructuosa la negociación en la Subsecretaría de Trabajo. “Yo destaco la presencia del sindicato en la calle. Metimos bulla, no interferíamos en el tránsito, nunca quemamos una cubierta”, insistió.

Desde la conducción del SEC, Ávila estrechó lazos con el gobernador José Luis Gioja, para quien no ahorra elogios. Tampoco se olvida de Néstor y Cristina en cada charla política. No podría ser de otra manera ahora que el sindicalista ejerce el cargo de diputado provincial por la lista proporcional que llevó el Frente para la Victoria en octubre del año pasado.

“Hemos apoyado al gobierno de Néstor Kirchner y por supuesto también al de Cristina Fernández. Y siempre hemos estado apoyando a José Luis Gioja. Nos sentimos identificados plenamente con la política que ha llevado a delante, que ha transformado la provincia”, afirmó sin rodeos.

Podría presumirse, no obstante, que esta cercanía le habrá valido alguna llamada de Gioja cada vez que el SEC salió a la calle y generó momentos de tensión en pleno centro, o se opuso a la apertura del comercio en fines de semana largos con especial interés oficial, como fue durante la realización de la Copa América en San Juan. “Nunca hemos recibido la sugerencia de que bajemos el nivel…”, aseguró.

La pelea por la CGT

“No voy por la conducción de la CGT en San Juan. Creo que debe seguir Eduardo Cabello (UOCRA). Está haciendo bien las cosas. Es una persona mesurada. Yo creo que hay que apoyarlo”. Así, con estas palabras, Raúl Ávila echó por tierra las especulaciones que lo indicaban como posible aspirante a la conducción de la regional de la central obrera.

Sin embargo, el mercantil metió el dedo en la llaga acerca de los demás integrantes de la conducción actual: pulgar abajo para el camionero Enrique Castro, si llegara a caerse Hugo Moyano en las elecciones de julio en Buenos Aires; y eventualmente respaldo para Julio Figueroa si ganara espacio su referente nacional Antonio Caló.

“Y creemos que hay otros dirigentes que deberían estar: el caso de José Antonio Villa, diputado nacional, creemos que debe tener un lugar importante. Como así también Juan José Chica, por lo que representa y por su trayectoria. En las 62 Organizaciones se puede poner otros compañeros, como Ernesto López”, apuntó.

“No es que no me interese. Me interesa, me gusta la lucha gremial, la lucha política. Pero creo que hay otros compañeros y Cabello está haciendo bien las cosas”, insistió Ávila.

Empleado de joyería

Raúl Ávila empezó su carrera mercantil en la joyería El Regulador, en las oficinas de administración, ya que había egresado del secundario como perito mercantil y estudiaba ciencias económicas en la Universidad Católica de Cuyo. Después abandonó la carrera para dedicarse de lleno a la política.

Empezó a militar en el peronismo en 1967 con 19 años de edad. En 1973 era presidente de la Juventud Peronista y el candidato a gobernador Eloy Camus lo incluyó en la lista de diputados provinciales, pero no alcanzaron los votos para resultar electo. “Quedé en la puerta”, recordó Ávila.

“Después me tocó estar preso en la época de la dictadura. En el Penal de Chimbas dos años y dos años y pico en la Unidad 9 de La Plata, con un régimen prácticamente inhumano. Tanto fue así que luego fuimos indemnizados por el Estado en el año ’94 cuando Menem era presidente. Cobramos una buena indemnización todos los que estuvimos presos. Y los familiares de los desaparecidos también”, aseguró.

“Después de salir de la cárcel continué militando en el justicialismo. Yo llevo ya dos períodos y este que va como consejero del Partido Justicialista. Y el año pasado me tocó la suerte de que el gobernador me honrara con la candidatura de diputado provincial. Soy el único dirigente gremial dentro de la Cámara de Diputados”, apuntó.

Como militante sindical empezó en 1984 y 20 años después llegó a secretario general por primera vez.