El conductor implicado en el choque mortal del Barrio Bancario, en donde un chico de 19 años perdió la vida, fue liberado por decisión de la justicia y, como consecuencia, los familiares de la víctima estallaron de bronca. El ambiente se observaba caldeado desde el inicio, con una sala repleta y con personas que incluso fueron expulsadas del lugar por hacer gestos amenazantes.
No obstante, la mayor tensión se registró apenas finalizó la audiencia y el juez de Garantías ordenó la inmediata liberación de Germán Oñas, acusado por el homicidio culposo de Alexander Scafide. La madre del delivery que falleció el sábado por la madrugada no escondió su descontento y rompió en llanto al término del proceso.
Corridas, gritos e insultos a un juez: Revuelo en una audiencia en Tribunales
"Hijo de puta, hijo de puta (SIC)", expresó a los gritos cuando las autoridades policiales se llevaban a Oñas. Entre varias expresiones, la mujer se lamentó la pérdida de su hijo y rápidamente fue consolada por su familia. Algunos miembros de la misma se mostraron molestos por la decisión y se la agarraron con el magistrado Andrés Abelín Cottonaro.
Luego del tumulto que se originó en el interior de la sala de audiencias y en los pasillos de Tribunales, el revuelo continuó en las puertas del palacio de Justicia. Allí, familiares de la víctima se apostaron para gritar y dejar en clara su bronca por la resolución en favor del imputado.
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Una hermana y una prima de Alexander, notablemente afectadas por la situación, incluso arremetieron contra el abogado defensor del acusado, Mario Padilla. Es que a la salida, el profesional fue interceptado por las jóvenes y una de ellas lo increpó. "Sólo hago mi trabajo", respondió el abogado que de inmediato debió regresar al edificio público para resguardarse. Mientras tanto, una de las chicas lo insultaba y le recriminaba que todo o hacía por "la plata".
Fuentes comentaron que la madre de Alexander se descompensó y por ello permaneció unos minutos en el subsuelo de Tribunales, al mismo tiempo que otros familiares corrían en los alrededores del edificio. Fue por ello que personal policial debió rodear el lugar, como así también custodiar el ingreso para evitar cualquier tipo de episodio violento.