Una mujer fue condenada a 6 meses de prisión en suspenso por comprar o acopiar elementos robados de una bodega de Chimbas en los primeros días de mayo. En la causa también estaba imputado su marido, pero él zafó porque no le pudieron probar que fuese parte de la maniobra de encubrimiento.
La ahora condenada es Yamila Jaquelina Garrido. El que se salvó fue su concubino, de apellido Valenzuela. Ambos fueron detenidos la semana pasada por los policías de la UFI Delitos contra la Propiedad durante un allanamiento realizado en el domicilio de la pareja en la Villa El Milagro, Chimbas.
Los policías y el personal judicial llegaron a esa vivienda siguiendo las pistas en busca de decenas y decenas de herramientas sustraídas el 3 de mayo último en una bodega situada en las calles Necochea y Oro, también en Chimbas. Ese día, cuatro sujetos entraron al predio y robaron cajas con llaves, pinzas, tenazas, destornilladores, otras herramientas de mano y máquinas portátiles de un taller. La banda dejó abandonados otros artefactos porque fueron descubiertos por dos empleados y debieron huir antes de tiempo; aun así, se llevaron un importante botín en herramientas.
En función a la denuncia, la Policía obtuvo datos que indicaban que las herramientas estaban siendo ofrecidas a la venta por Garrido. Fue por eso que allanaron su casa y encontraron casi todo lo sustraído en la bodega. En el procedimiento también detuvieron a la mujer y al marido por el delito de encubrimiento agravado con ánimo de lucro. Es que no se pudo constatar que fueran parte de la banda de ladrones, pero sí existían pruebas de que guardaban y vendían objetos robados.
Ambos fueron llevados a Tribunales, pero la abogada María Filomena Noriega y un representante de la UFI Delitos contra la Propiedad arribaron a un acuerdo de juicio abreviado que fue puesto a consideración de la jueza de garantías Carolina Parra. Yamila Jaquelina Garrido se hizo responsable por la tenencia de esos objetos, mientras que su pareja logró despegarse de la causa. Es que éste afirmó que no sabía de la procedencia de esas herramientas porque, por su trabajo, pasa mucho tiempo afuera.
La magistrada refrendó el acuerdo y condenó a Yamila Garrido a la pena de 6 meses de prisión en suspenso; o sea que no irá a la cárcel, y su esposo fue sobreseído totalmente de la causa penal por encubrimiento.