El pastor de la Iglesia Evangélica “Rey de Reyes” en 25 de Mayo fue condenado este miércoles a 10 años de prisión por los abusos sexuales a una adolescente con discapacidad. Este mismo religioso afronta otra causa penal en su contra por otro delito sexual que tuvo como víctima a un allegado suyo.
Juan Carlos Silva comenzó a ser juzgado desde la semana pasada por los jueces Guillermo Adárvez, Matías Parrón y Javier Figuerola por los delitos de abuso sexual con acceso carnal reitero, agravado por su condición de encargado de culto, y abuso sexual simple, en concurso real.
Para la fiscal Ingrid Schott y la ayudante fiscal Laura Maldonado, de la UFI ANIVI, en la investigación penal preparatoria quedó acreditado que el pastor abusó en varias ocasiones a esa chica cuando ésta tenía entre 14 y 16 años. Hoy es mayor de edad.
Los abusos ocurrieron en la vivienda de la propia víctima y en el predio del templo en 25 de Mayo. Según explicaron, el pastor en ocasiones trasladaba en su combi a sus fieles y aprovecha esa situación, cuando quedaba a solas con la chica, para abusar sexualmente de ella.
Juan Carlos Silva, que fue defendido por los abogado Julián Gil y Mario Morán, siempre negó las acusaciones y afirmó que nunca estuvo a solas con la joven. Su familia también salió a defenderlo, pese a que contra el pastor evangélico existe una causa anterior por otro delito sexual y que aún no tiene resolución.
La fiscal Schott solicitó la pena de 14 años de cárcel para el religioso, mientras que la defensa pidió su absolución. La decisión final la tuvo el tribunal presidido Guillermo Adárvez, que encontró culpable a Juan Carlos Silva y lo condenó a 10 años prisión. También dispuso su prisión preventiva hasta que la sentencia quede firme. Es decir que el pastor cumplirá la prisión preventiva en su casa al terminar la audiencia, dado que había llegado al juicio en libertad.