La secuencia tuvo tensión, gritos y una persecución inesperada a plena luz del día. Un adolescente de 17 años, que regresaba de la escuela, terminó convirtiéndose en pieza clave para atrapar a un ladrón que había robado a pocos metros de su casa, en el barrio Valle Grande, en Rawson.
El hecho ocurrió el último jueves, alrededor de las 8:50, en el sector 1, manzana 42. Según fuentes judiciales, el acusado -identificado como Axel Nahuel Castro Gil- pasó por el lugar y advirtió una carretela estacionada en la orilla de la calle. En el tiro del vehículo, su propietario había dejado un sillete mientras se preparaba para salir a trabajar.
En cuestión de segundos, el sospechoso tomó el objeto y comenzó a alejarse hacia el Norte. La maniobra no pasó desapercibida: otro carrero que circulaba por la zona lanzó un grito de alerta que llegó hasta el interior de la vivienda.
Pero quien reaccionó con mayor rapidez fue el hijastro del dueño, un joven de 17 años que justo llegaba desde la escuela. Al ver al ladrón con el sillete, comenzó a gritarle que lo devolviera. Lejos de detenerse, el acusado escapó hacia un descampado ubicado al este del barrio.
Persecución y detención
El adolescente salió detrás de él. La persecución se extendió por el terreno baldío y se dirigió hacia el barrio Conjunto 8. En medio de la huida, Castro Gil descartó el sillete para correr con mayor facilidad, pero no logró su objetivo.
El joven continuó siguiéndolo hasta alcanzarlo, mientras que en paralelo efectivos del Comando Sur -alertados por un llamado al 911- arribaron al lugar y concretaron la aprehensión.
Tras la detención, se dio intervención al sistema acusatorio y el ayudante fiscal se hizo presente para iniciar el procedimiento especial de flagrancia.
Condena y versión del acusado
En el marco de un juicio abreviado, Castro Gil fue condenado a dos meses de prisión efectiva, además de quedar con prisión preventiva. La causa fue caratulada como hurto simple en grado de tentativa y estuvo a cargo del fiscal Francisco Micheltorena, con la intervención del ayudante fiscal Eduardo García Thomas.
Según indicaron las fuentes, el detenido se negó a firmar el acta de procedimiento y sostuvo que no era el autor del hecho, argumentando que no fue aprehendido con el elemento sustraído. Sin embargo, las pruebas reunidas y la intervención inmediata permitieron avanzar con la condena.