Pasaron apenas 12 horas de la sangrienta muerte de Marcelo José Amarfil, el sujeto de 46 años que murió producto de varios puntazos en el interior de un auto en Las Chacritas, y todavía quedan huellas del violento hecho en el lugar. Mientras tanto, la UFI de Delitos Especiales investiga en qué circunstancias se dio y quién fue el autor del mismo, ya que la única persona que lo presenció quedó detenida y, además, aseguró que se trató de un suicidio.
Es por eso que el fiscal Francisco Pizarro y su séquito de ayudantes fiscales trabajan para establecer en qué contexto se desató la fatalidad y cuál fue el desencadenante de la misma. Para ello se realizan diversas pericias no sólo en el auto y el arma blanca, sino también en los teléfonos celulares de ambos implicados. Uno de los objetivos posiblemente sea conocer qué tipo de vínculo mantenían y por qué terminaron en una zona despoblada de 9 de julio.
Aunque las autoridades no confirmaron la sospecha, se estima que el fallecido y Luciana Bustos tenían relaciones sexuales minutos antes de la "carnicería". El argumento de tal especulación se sustenta en que Amarfil estaba completamente desnudo y la mujer de 33 años, que dijo ser su amiga, estaba descalza y sin remera; sólo llevaba puesto un short al momento en que fue interceptada por un policía cuando pedía auxilio, a unos escasos metros del cuerpo.
De esa situación, hasta este mediodía había registro. Tiempo de San Juan llegó hasta la escena y en el pavimento se podían observar las marcas de los pasos que la joven dio hasta el encuentro con el motorizado. Cubiertos sus pies de sangre, las marcas de las pisadas de Bustos quedaron impregnadas en calle Pellegrini, a unos 600 metros de Solís.
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El sitio también resulta llamativo y abona la teoría que los involucrados podrían haber estado más que conversando. Y es que el lugar está completamente despoblado, con poca iluminación y con un tránsito acotado, sobre todo durante la madrugada. El punto donde se originó la escena se localiza en los fondos del aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento, una zona rural, plagada de fincas y sin viviendas cercanas a la redonda.
Afortunadamente, un uniformado pasaba por allí en su motocicleta y dio aviso a las unidades operativas que desplegaron un procedimiento que duró cerca de 6 horas y en el que participaron los funcionarios del Ministerio Público, integrantes de la División de Criminalística y personal de la Comisaría 31º, a cargo del subcomisario Pablo Escobar.
Otros indicios que cooperan con la presunción del coito entre el profesor de educación física y Bustos se sitúan en los efectos que fueron encontrados en el interior del Ford Fiesta, propiedad de la sospechosa.
Dentro del vehículo se hallaron pastillas de "Viagra" (Almáximo, para el tratamiento de la disfunción eréctil masculina) y elementos similares a los que son utilizados en el sado masoquismo y bondage, como esposas, antifaz y mordazas de cuero; un látigo y demás objetos parecidos.
Desde la fiscalía informaron que las muñequeras de cuero también tenían manchas de sangre, al igual que una sábana y el asiento trasero del automóvil. Es por eso que todo ello fue incautado por la Policía para ser peritado.