El pasado 27 de diciembre ocurrió algo insólito en Subcomisaria Cipolleti, en Chimbas. A un ladrón condenado a cumplir pena en el Servicio Penitenciario Provincial lo sacaron del calabozo para que se fuera a bañar y en un descuido del policía que lo cuidaba aprovechó para escaparse.
El agente de policía -calabocero en ese momento- Federico Álvarez empezó a ser investigado por el delito de evasión culposa. El caso se formalizó este viernes y el uniformado finalmente aceptó ir a un juicio abreviado, admitió su responsabilidad y fue multado con $15.000 y culpado del delito de evasión culposa.
Esa mañana del 27 de diciembre, el detenido, Leandro Ezequiel Alcayaga Brizuela (28) fue condenado en Flagrancia a 2 años de prisión efectiva. El juez resolvió dictarle prisión preventiva hasta que fuera trasladado al penal de Chimbas y quedó alojado en Subcomisaria Cipolletti.
Ese mismo día en la tarde, Alcayaga Brizuela fue sacado del calabozo para que se bañe. El calabocero (Álvarez) lo dejó sin esposas y se fue a buscar a otro ladrón. Ese momento fue aprovechado por Alcayaga Brizuela que la puerta de su calabozo estaba sin candado y escapó a toda velocidad.
Fuentes judiciales dijeron que Leandro Ezequiel Alcayaga Brizuela fue atrapado al otro día.