Maximiliano Cerroria y Leonela Tamara Cerroria son son dos hermanos que terminaron detenidos por robo agravado por el uso de arma de fuego. A través de un juicio abreviado, él fue condenado a 1 años de prisión de cumplimiento efectivo, se le unió otra causa que le agregó 8 meses. Por otro lado, la malviviente, pasará un año y seis meses en el penal.
Todo sucedió en la mañana del pasado lunes 12 de diciembre. Los hermanos llegaron hasta donde estaba el botín, en el interior de una casa donde funciona un almacén. Maximiliano comenzó a trepar por una reja hasta llegar al techo del lugar y caer sobre el patio trasero. Leonela, lo esperaba afuera, le hacía de campana.
Al negocio, ingresó por una puerta que estaba sin llave. De allí sacaron alrededor de $35.000. Ya con el dinero en sus manos, sigue sus pasos para lograr salir. Todo este accionar de treparse es visto por un vecino colindante a los damnificados.
Este hombre es quien decide darle aviso a la víctima, diciendo que vio a tres personas. Dos eran los que supuestamente entraron y los habría reconocido ya que son vecinas de la zona.
Es así como dan aviso al 911. A los pocos minutos personal policial llega al lugar y gracias a las características aportadas, ya que eran conocidos, se dirigen hasta la casa de los ladrones. En la puerta de la casa de ellos, estaban dos hombres sentados. Cuando ven acercarse a los uniformados, uno de ellos escapa y logran detener a Maximiliano Cerroría.
La misma madre de los delincuentes, sale a la vereda con un porcentaje del dinero: $9.700 que le había dado su hijo. Y luego le da permiso a los policías para entrar a detener a Leonela.
Hasta el momento se investiga la participación del tercero.