Lo que comenzó como un procedimiento de rescate de aves silvestres en San Juan derivó en una investigación que hoy busca determinar si detrás de la captura de ejemplares de cardenal amarillo existe una posible red de tráfico ilegal que conecta a la provincia con Río Negro.
La causa tomó impulso luego de que 26 ejemplares de cardenal amarillo (Gubernatrix cristata), una de las especies más amenazadas de Argentina, fueran recuperados en un allanamiento realizado en febrero de este año en Rawson. Tras varios meses de actuaciones administrativas y judiciales, las aves fueron trasladadas recientemente a Río Negro, donde permanecerán en cuarentena mientras se define su eventual regreso al hábitat natural.
Sin embargo, el traslado de los ejemplares abrió una nueva etapa en la investigación. La Justicia rionegrina intenta establecer si los animales fueron capturados ilegalmente en la zona costera de La Lobería y Punta Bermeja, dos áreas donde habita esta especie protegida y en peligro de extinción.
El operativo que destapó el caso
La historia comenzó a principios de febrero de 2026, cuando la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de San Juan, junto con la Policía Ecológica, concretó un allanamiento autorizado por la Justicia tras una investigación previa de la Dirección de Flora y Fauna.
Durante el procedimiento fueron rescatados 26 cardenales amarillos y un benteveo que permanecían en cautiverio. Además, las autoridades secuestraron armas de fuego sin habilitación, entre ellas un fusil calibre 7,65 y una carabina semiautomática.
El operativo fue considerado un golpe importante contra el tráfico ilegal de fauna. El hombre investigado en San Juan fue sometido al sistema de Flagrancia y permaneció bajo arresto domiciliario mientras avanzó el proceso judicial.
Desde el área ambiental destacaron entonces que cada ejemplar recuperado representa una oportunidad para preservar una especie cuya supervivencia se encuentra seriamente comprometida.
La denuncia que cruzó provincias
Meses después, la recuperación de las aves derivó en una investigación impulsada por el Ministerio Público Fiscal de Río Negro. La causa se inició a partir de una denuncia presentada por la legisladora rionegrina Magdalena Odarda y actualmente es llevada adelante por la Fiscalía de Viedma.
Las actuaciones buscan determinar posibles infracciones a la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna y a las normativas provinciales que protegen tanto a la fauna silvestre como a las áreas naturales protegidas.
Como parte de las medidas adoptadas, la Subsecretaría de Fauna Silvestre de Río Negro coordinó el traslado de los ejemplares desde San Juan hacia una institución especializada de General Roca. Allí las aves permanecerán bajo observación sanitaria y serán sometidas a distintos controles antes de definir si pueden regresar a su ambiente natural.
Las autoridades identificaron a La Lobería y Guardia Mitre como algunos de los sectores aptos para una futura liberación.
La hipótesis de una conexión entre San Juan y Viedma
Uno de los elementos que despertó el interés de los investigadores fue la posible vinculación entre personas radicadas en ambas provincias.
Según informó oficialmente el Ministerio Público Fiscal, las tareas realizadas permitieron establecer que una de las personas relacionadas con el procedimiento desarrollado en San Juan tendría domicilio real en Viedma.
Ese dato abrió una nueva línea de trabajo para los fiscales, que ahora buscan determinar si existe algún tipo de conexión entre la captura, la tenencia y la eventual comercialización de aves protegidas.
Por el momento no hay imputaciones vinculadas a una organización delictiva ni conclusiones definitivas. La investigación continúa en etapa preliminar y apunta a reunir evidencia que permita esclarecer cómo llegaron los ejemplares a San Juan y quiénes participaron de la maniobra.
El reclamo por el regreso de los cardenales
Mientras la Justicia avanza con las actuaciones, vecinos y ambientalistas de la costa rionegrina siguen de cerca el destino de las aves recuperadas. La preocupación principal gira en torno a la reinserción de los ejemplares en la reserva de Punta Bermeja y en las zonas cercanas a La Lobería, de donde se presume que fueron extraídos.
Entre quienes acompañan el reclamo se encuentra Raúl Mingo, vecino de la zona y uno de los observadores que registró a varios de los cardenales antes de su desaparición. Según relató, fue convocado recientemente por la Fiscalía para aportar información a la causa y expresó su preocupación por el estado de las aves tras meses de cautiverio.
La misma inquietud manifestaron otros habitantes de la región, quienes esperan que los ejemplares sobrevivan al proceso de adaptación y puedan regresar a su territorio original.
Una especie al borde del peligro
El cardenal amarillo (Gubernatrix cristata) es considerado una de las aves más amenazadas de Argentina. Durante décadas, sus poblaciones disminuyeron drásticamente debido a la captura ilegal destinada al comercio de aves de canto y a la pérdida de hábitat.
Su belleza, su plumaje característico y su canto lo convirtieron en una de las especies más buscadas por el tráfico ilegal, una situación que motivó su inclusión en distintos sistemas de protección nacionales y provinciales.
Por esa razón, el rescate de los ejemplares hallados en San Juan trasciende el hecho puntual. La causa no solo busca establecer responsabilidades por la tenencia ilegal de fauna silvestre, sino también determinar si detrás del caso existe una estructura más amplia de captura y comercialización que podría haber operado entre Río Negro y San Juan.
Esa es la hipótesis que hoy intenta reconstruir la Justicia y que convirtió a 26 cardenales amarillos en la pieza central de una investigación que todavía está lejos de concluir.
*Con información de NoticiasNet y el diario Río Negro