Llevaran a juicio a un papá abusador que puede recibir una pena de 24 años de cárcel por los ultrajes a su propia su hija
Es un obrero rural de un departamento del este provincial. Lo acusan de emborrachar a su hija y de violarla. Hubo al menos cuatro ataques sexuales contra la chica.
La primera vez, alcoholizó a la adolescente y la sometió sexualmente cuando ésta se fue a dormir. Después de ese ultraje, los abusos se repitieron al menos otras tres veces. De eso acusan a un obrero rural de un departamento del este provincial que en las próximas semanas será llevado a juicio por violar a su propia hija y que, de ser condenado, puede recibir una pena de hasta 24 años de prisión.
El caso es estremecedor porque revela las supuestas perversiones de este jornalero de 40 años -de quien no se brindan detalles para preservar a la víctima-, que se encuentra preso desde agosto del 2025. La fiscal Ingrid Schott, de la UFI ANIVI, abrió la investigación en julio del 2025 a partir de la denuncia de la madre y acusa al sujeto del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo y por la guarda, cuatro hechos, en concurso real.
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El proceso ahora entró en la recta final. El jueves último, la fiscal Schott formuló la acusación y expuso ante el juez de garantías Sergio López Martí los cargos contra el supuesto abusador, quien escuchó atentamente en compañía de la abogada María Filomena Noriega. Su situación es muy complicada. La fiscalía señaló las pruebas reunidas en la investigación penal preparatoria y adelantó que pedirá una pena de 24 años de prisión.
La defensa la tiene difícil, pues la declaración de la adolescente –que hoy tiene 17 años– fue contundente y contó todo el drama que vivió durante el mes de agosto de 2024 en manos de su propio padre. Ella nunca quiso que se supiera. Sus padres se separaron en 2013 y desde entonces ella se quedó con su progenitora.
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La defensa está a cargo de la abogada María Filomena Noriega.
Fuentes judiciales señalaron que la jovencita no tenía mucho contacto con su papá, pero en 2024 decidió fortalecer el vínculo y empezó a visitarlo. A principio de agosto de ese año, aceptó la invitación de su padre para quedarse en su departamento cuando lo deseara. El motivo era también visitar a la familia paterna y en especial a su abuela, que vive en el mismo lote.
Según relató la jovencita, en una de esas oportunidades estuvieron reunidos con los tíos al mediodía y su papá le invitó bebidas alcohólicas. Así fue que ella se embriagó y llegada la siesta se fue a dormir al departamento de su padre. Esa situación luego fue aprovechada por el hombre, que más tarde entró al dormitorio y la sometió sexualmente pese a la resistencia de la adolescente, de acuerdo a la acusación.
La perversión del hombre fue tal, que, llegada la noche, volvió a atacar a su hija mientras esta descansaba en un colchón de su habitación, relataron. Una vez que la sometió, le pidió que no contara a nadie sobre lo ocurrido porque si lo hacía iba a matarse y, además, le prometió darle dinero o comprarle lo que quisiese.
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La audiencia de control de acusación fue presidida por el juez de garantías Sergio López Marti.
El drama de la chica, que en ese entonces tenía 16 años, continuó en los días siguientes. La joven aseguró que su papá la violó en una ocasión en que ella se vestía para salir con sus amigas. El cuarto ataque ocurrió otra noche en que ella esperaba a su novio y no apareció.
La presunta víctima relató todo esto en Cámara Gesell. Los psicólogos de ANIVI certificaron que la adolescente no fabula ni miente en los relatos referidos a su progenitor y muestra indicadores de un grave trauma producto de los supuestos abusos sexuales. A esto se suman otras pruebas que ponen contra la pared al jornalero y que hará más que difícil la tarea de la defensa, que tendrá que tirar abajo la acusación que puede terminar con una condena de 24 años de prisión.