Un ladrón robó el arma reglamentaria a un agente de la Policía de San Juan casi en sus propias narices. El delincuente rompió una ventana de la casa donde dormían el policía y su novia y, sin que se dieran cuenta, sustrajo una mochila que contenía una pistola 9 mm con el cargador completo, efectos personales y un secador de cabello.
En realidad, el agente Kevin Farías escuchó ruidos, pero cuando se levantó el delincuente ya se había dado a la fuga, explicaron fuentes policiales. Así de sencillo fue el robo perpetrado a primera hora de la mañana del sábado en un domicilio situado en calle Patricias Sanjuaninas, cerca de Salta, en Caucete, señalaron.
El agente es oriundo de 25 de Mayo, pero trabaja en la Policía Comunal de Caucete y tiene a su novia en ese departamento del este sanjuanino. Según las versiones oficiales, el sábado en la madrugada se fue a dormir a la casa de ella.
Fuentes del caso contaron que el policía relató en su denuncia que escuchó algunos ruidos dentro de la vivienda alrededor de las 7 de la mañana y entonces se levantó para ver qué pasaba. En ese momento descubrió que una ventana había sido forzada y estaba abierta, y notó además que faltaba su mochila, donde tenía su pistola reglamentaria marca Bersa, el cargador con proyectiles y un secador de cabello de su pareja.
El agente quedó en una situación comprometida, ya que el arma reglamentaria pertenece a la fuerza provincial y deberá responder por su pérdida. Un jefe policial confirmó que se abrirá un sumario administrativo en la Subsecretaría de Control de Gestión y que podría recibir sanciones por su irresponsabilidad.