Eran aproximadamente las 17:20 del pasado 2 de marzo de 2026 cuando en la Cerámica San José, una tradicional empresa de Rawson, se vio interrumpida por un violento intento de robo que terminó con un insólito botín abandonado y un delincuente capturado. Víctor Hugo Salinas y otro hombre cuya identidad aún se desconoce, ingresó a pie al predio ubicado sobre la calle General Acha. Con una determinación destructiva, los sujetos se dirigieron a la garita de seguridad del ingreso, donde funcionan oficinas y archivos, e iniciaron un ataque contra las instalaciones utilizando una llave francesa.
Los delincuentes derribaron a patadas una puerta para entrar al interior. Una vez dentro, se dirigieron directamente a los sanitarios. Con una fuerza bruta que provocó destrozos en las cañerías, arrancaron dos inodoros. Sin embargo, el plan de los malvivientes se desmoronó cuando, al intentar salir de la garita cargando los pesados sanitarios, se toparon de frente con el encargado del lugar.
Al verse descubiertos, los ladrones soltaron los inodoros en el suelo y emprendieron la huida hacia el fondo del establecimiento, por el mismo sector por donde habían entrado. El damnificado logró perseguir y aprehender a Salinas antes de que pudiera saltar el perímetro, mientras que su cómplice pudo escapar.
El caso, caratulado como tentativa robo, se resolvió mediante un acuerdo de juicio abreviado que dictó para Salinas una condena de 1 año y 6 meses de prisión condicional.