Después de que se conocieran detalles de la autopsia a Julia Horn, la joven alemana que salió a hacer trekking al cerro Tres Marías, permaneció desaparecida durante cuatro días y fue hallada muerta en la Quebrada de Zonda, fuentes allegadas a su entorno confirmaron que sus restos serán cremados para, luego, ser trasladados a su país de origen.
El martes, desde la Justicia y a través de la UFI de Delitos Especiales extendieron el oficio para la entrega del cuerpo la familia, ya que el mismo permanecía en la Morgue Judicial tras haber sido rescatado en un mega operativo que duró más de siete horas.
Las fuentes señalaron que la madre de Julia, Cristina, regresó a Alemania mientras que el padre, Peter, se quedó en la provincia para continuar con la tramitación pertinente. Las mismas detallaron que funcionarios del consulado alemán colaboran con el hombre que perdió a su hija de 19 años en la búsqueda de un sitio para concretar la cremación.
Por el momento, se desconoce si el proceso ya se realizó o no. Lo cierto es que la familia contó con la cooperación de las autoridades locales, que se mostraron a disposición ante cualquier requerimiento. Consultada por este medio, la secretaria de Relaciones Institucionales, Claudia Sarmiento, informó que aunque seguía de cerca el caso estaba todo en manos de la Justicia.
Se especula con que el padre pueda marcharse de la provincia antes de que finalice el proceso y sea el consulado el encargado de finalizar los trámites de la cremación y el traslado de los restos de la turista que mantuvo en vilo a la provincia y al país con su desaparición y posterior búsqueda.
Por su parte, el representante de la ONG para la que Julia cumplía tareas, Diego Ardouin, de Youth For Understanding, dio a entender que acompaña al entorno de la muchacha y se limitó a confirmar algunos datos sobre la situación, aunque evitó dar mayores precisiones y las novedades del caso.
Julia Horn desapareció el jueves último, cuando acudió a Ullum para hacer trekking. Al parecer se desorientó y recorrió cerca de 10 kilómetros hasta llegar a la Quebrada de Zonda y, a la altura del autódromo Eduardo Copello, decidió realizar un descenso improvisado, quizás porque oscurecía. Lamentablemente, mientras bajaba se resbaló y sufrió la caída mortal.