Irán al Penal de Chimbas los dos ladrones que robaron un importante botín en Albardón
Ocurrió el miércoles por la noche en calle Nacional. Los acusados fueron condenados en Flagrancia por robo agravado, recibieron prisión efectiva y uno de ellos sumó la pena a una condena previa. El rápido accionar policial permitió recuperar todo el botín.
La madrugada del viernes dejó definida la situación judicial de los dos hombres que fueron atrapados tras un robo domiciliario en Albardón. Luego de ser sometidos al procedimiento de Flagrancia, la Justicia sanjuanina ordenó que Carlos Federico Quiroga y Diego Armando Montivero cumplan penas de prisión efectiva en el Penal de Chimbas, tras ser hallados culpables del violento hecho ocurrido sobre calle Nacional.
La causa fue tramitada bajo el procedimiento especial de Flagrancia y quedó en manos del fiscal Alberto Martínez. A través de un juicio abreviado, ambos imputados fueron hallados culpables del delito de robo agravado por efracción y violación de domicilio, recibiendo una pena de dos meses de prisión efectiva, con declaración de reincidencia y prisión preventiva.
En el caso de Montivero, la Justicia dispuso además la acumulación de esta condena a una pena anterior, alcanzando una condena única de 10 meses de prisión efectiva, debido a antecedentes penales previos.
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Según se acreditó en la investigación, el hecho ocurrió cerca de las 22 horas, cuando los delincuentes ingresaron a la vivienda de una mujer tras romper una tela romboidal, violentar una ventana trasera y acceder a uno de los dormitorios. Desde allí sustrajeron una importante cantidad de elementos, para luego escapar atravesando una finca colindante.
La búsqueda continuó hasta que otra vecina indicó que los sujetos se habían internado por el callejón Los Papelitos, intentando ocultarse tras el robo. Con esa información, el personal policial logró cercarlos y recuperar la totalidad de los elementos sustraídos.
El procedimiento contó con la intervención del ayudante fiscal Gustavo Mendoza, quien se hizo presente en la zona y, tras comunicarse con el fiscal Adrián Riveros, de la UFI Flagrancia, dio inicio formal al proceso que permitió una rápida resolución judicial.