Quizás otras veces sucedió y no por ello lo que ocurrió el lunes por la mañana en tribunales deja de ser insólito, ya que al forense del Poder Judicial acusado de abuso sexual se le mezclaron sus responsabilidades profesionales con sus deberes civiles, en un juicio que lo tiene como pieza clave y en otro como verdugo.
Es que Eduardo Recabarren, que está acusado de abusar una menor, comenzó a ser enjuiciado por ese hecho, aunque no fue el único motivo que lo llevó al palacio de la justicia, ya que debía prestar declaración en el juicio del femicidio de Villa Hipódromo. Sin embargo, no pudo cumplir con las dos obligaciones porque ambos debates se desarrollaron a la misma hora.
Por el Sistema Acusatorio, el médico forense debía presentarse en la Sala 6 para la primera audiencia del juicio que lo tiene en el centro de las miradas por un presunto abuso en perjuicio de una nena. Y así lo hizo, frente al juez de Garantías Eugenio Barbera, al fiscal de ANIVI Eduardo Gallastegui y acompañado por sus abogados defensores Marcelo Fernández y Franco Montes.
Por haber estado en ese debate, el profesional que compone el cuerpo forense de la justicia local no llegó a tiempo para prestar testimonio en el juicio que se lleva adelante en la Sala II de la Cámara Penal y que busca esclarecer si el ex policía Mathías Mallea asesinó a su novia de 21 años, Celeste Luna.
Recabarren, que se encuentra en el ojo de la tormenta por las sospechas que pesan sobre sus hombros, es una pieza clave en la resolución del juicio por Celeste Luna, puesto que fue él quien practicó la autopsia del cuerpo y lo que diga tendrá peso para el tribunal colegiado.
Como el forense no pudo dar el presente, el juicio que se ejecuta a instancias de la vieja justicia se suspendió y se retomará el próximo miércoles, cuando Recabarren finalmente haga su aporte al caso. En diálogo con este medio, los padres de la víctima fatal de violencia de género aseguraron que confían en lo que el forense ofrezca datos reveladores.
El juicio por el femicidio ocurrido el 15 de diciembre de 2019 se desarrolla desde la semana pasada y se acerca a su final, puesto que se estima que los alegatos se concreten el jueves y la sentencia, el viernes o la otra semana.
Por otro lado, el debate que tiene al médico forense como imputado por abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de una menor de 11 años recién inició el lunes y tendrá continuidad este martes. En este caso, el profesional negó rotundamente que las agresiones sexuales hayan ocurrido cundo tuvo la oportunidad de declarar.