El presunto fraude por más de 5 millones de pesos y el empleado desleal. Así califican la escandalosa causa que involucra al jefe de movilidades del Ministerio de Turismo, como principal sospechoso en esa maniobra que consistía en facturar combustible a la cuenta del organismo oficial, mientras se daba otro destino a las naftas. También hay seis empleados de una conocida estación de servicio que son señalados como cómplices en la supuesta estafa.
En el centro del escándalo quedó Matías López, quien aparentemente gozaba de mucha confianza de los funcionarios del Ministerio de Turismo y Cultura y que llegó a ocupar el cargo de jefe de movilidades. Su foto empezó a circular esta semana. El viernes deberá presentarse ante el juez de garantías Juan Gabriel Meglioli para la audiencia de formalización.
En esa audiencia también estarán Walter Rojas, Hugo Pérez, Gabriel Cabrera, Leandro Menéndez, Alejandro Díaz y Gabriel Rosales, todos playeros de la estación de servicio Santa Clara en la calle Salta, en San Juan Capital. El fiscal Renato Roca junto con los ayudantes fiscales Maximiliano y Cristian Gerarduzzi, de la UFI Delitos Especiales, estarían en condiciones de imputarle el delito de presunta defraudación.
La audiencia de formalización contra los siete implicados se realizará el próximo viernes en Tribunales. Todos gozan de libertad.
La denuncia fue radicada el 16 de agosto último por los responsables de la estación de servicio. Según la denuncia, las sospechas empezaron antes del mes de agosto a raíz de que detectaron reiteradas cargas de combustibles en pocos días y que eran facturadas a la cuenta corriente del Ministerio de Turismo mediante tarjetas Ticket Car-Edenred.
También descubrieron que los vehículos que cargaban combustibles no eran las movilidades oficiales pertenecientes a Turismo, sino que aparentemente llenaban tanques de rodados particulares, según una fuente del caso. Además, a partir de los registros notaron otras irregularidades, tales como que se expendía litros de nafta súper y diésel 500 y por otro lado se facturaba por el combustible más caro, el Infinia.
De esa maniobra participaban, eso se sospecha, Matías López y los seis playeros y consistía en facturar el combustible al ministerio, cuando el combustible se vendía a ocasionales clientes o se cargaba a sus movilidades particulares. Esto habría ocasionado un perjuicio que supera los 5 millones de pesos.