A casi dos semanas del sangriento crimen en Trinidad, en el que una mujer asesinó de más de 100 puntazos a un jubilado de 68 años, fuentes judiciales indicaron que se descartó la inimputabilidad de la acusada por el homicidio de Juan Bubica.
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SUSCRIBITEA casi dos semanas del sangriento crimen en Trinidad, en el que una mujer asesinó de más de 100 puntazos a un jubilado de 68 años, fuentes judiciales indicaron que se descartó la inimputabilidad de la acusada por el homicidio de Juan Bubica.
Es que Cecilia Tejada Balmaceda, la mujer de 35 años que permanece detenida por el brutal hecho, fue sometida a una pericia psiquiátrica y el resultado del examen fue concluyente. El perito del Poder Judicial que llevó adelante la evaluación de su salud mental señaló que comprende la criminalidad de sus actos y, por tanto, puede dirigir sus acciones. Es decir, que está en condiciones de afrontar el proceso penal en su contra.
El fiscal que comanda la investigación de la causa, Iván Grassi, había sido quien había solicitado el peritaje dados los antecedentes de la autora del asesinato. Acorde trascendió, unos meses atrás, la imputada que ofrecía servicios sexuales y por ello mantenía el vínculo con la víctima había quedado en la mira de la Justicia.
No obstante, el conflicto se desvaneció cuando fue declarada inimputable por las autoridades, en un expediente judicial por robo, dado su problemático consumo con las drogas. Tal y como lo reflejó este diario en una de sus publicaciones, su vida se vio golpeada por las adicciones, la indigencia y la prostitución.
Incluso, se supo que estuvo presa por peleas callejeras, desorden y por vagabundear en la calle. Y hasta se conocieron fotos de la acusada de hace un par de años atrás y el drástico cambio en su imagen llamó la atención. Desde su entorno, que hablaron con Tiempo de San Juan, atribuyeron dichas consecuencias al abuso de sustancias.
Por esa razón, la homicida estuvo internada el sector de psiquiatría del Hospital Marcial Quiroga, también recaló un tiempo en el Hospital Julieta Lanteri y desde noviembre último hasta el 28 de diciembre del año pasado permaneció en un centro para tratar adicciones dependiente del Estado ubicado en Albardón. Sin embargo, una semana más tarde sería protagonista de la brutalidad.
Grassi y los funcionarios del Ministerio Público que se abocan a la investigación tienen cerca de 6 meses para profundizar y así finalmente solicitar la elevación a juicio contra la mujer por homicidio simple. A pesar de la cantidad de heridas que le provocó a la víctima, en la audiencia de formalización, el fiscal no refirió a ningún agravante como podría ser el ensañamiento. No obstante, tal cuestión es fluctuante y podría sumarse a la calificación, si así la autoridad lo entiende.
Ante el juez de Garantías Federico Rodríguez y bajo la defensa de Horacio Merino, la acusada guardó silencio y evitó hacer algún tipo de declaración. Por lo que los motivos del tremendo ataque, al menos a su defensa, hasta hoy se desconocen. Una teoría supone que Bubica, con quien mantendría un vínculo, no habría querido pagar sus servicios y la discusión que se desató entre ambos caló al peor de los niveles y finalizó con el brutal crimen.
