La autopsia realizada a los cuerpos de las dos chicas trans y de la adolescente halladas sin vida dentro del departamento de la calle Entre Ríos, confirmó que murieron de forma violenta, pero accidentalmente. También reveló que no se trató de un triple crimen, sino que sus decesos se produjeron como consecuencia de una intoxicación.
Los cuerpos de Sasha, cuyo nombre era Leonardo Alfredo Dubois y tenía 18 años; de Yeni, identificada como Sebastián Narváez de 21 años, y de la adolescente de 17 años, nombrada con las iniciales T.S., fueron encontrados el sábado en la madrugada.
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La madre de la jovencita junto con la dueña de ese departamento que alquilaban sobre calle Entre Ríos, al norte de Pedro Echague, en Capital, se dieron con el espantoso cuadro alrededor de las 4. Entraron con otra llave, dado que no atendían y la puerta estaba trabada por dentro.
Fuentes judiciales indicaron que una de las chicas trans se encontraba sin signos vitales, sentada en un sillón. La otra joven y la adolescente estaban muertas sobre la cama. El televisor se encontraba encendido, también el termotanque y la estufa, explicó un investigador.
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El lugar. Los cadáveres fueron encontrados en un departamento que era alquilado por día, sobre la calle Entre Ríos, al norte de Pedro Echague, en Capital.
A simple vista no detectaron heridas externas o algún rastro que hiciera sospechar de un triple asesinato y el primer examen médico señaló que sus cadáveres evidenciaban signos de haber sufrido una intoxicación con monóxido de carbono. De hecho, esa misma noche personal de la empresa distribuidora de gas hizo un testeo en el lugar y detectó un alto nivel de monóxido de carbono en el ambiente.
Esto ahora fue confirmado por la autopsia realizada por las médicas forenses Noelia Fernández y María Eugenia Juárez. Entre sus primeras conclusiones, señalaron que las tres víctimas sufrieron muertes violentas con características accidentales y por asfixia toxica, afirmaron fuentes judiciales. Esto a consecuencia de una severa complicación en el sistema respiratorio, supuestamente por el aire irrespirable.
El estudio toxicológico de la licenciada María Teresa López del Laboratorio del Complejo Científico Forense del Poder Judicial también reveló que en las muestras de sangre tomadas a las tres chicas encontrando rastros de monóxido de carbono.
El personal de la distribuidora de gas detectó un alto nivel de monóxido de carbono en el aire dentro del departamento.
Aún no determinaron con exactitud la hora de sus decesos, pero estiman que sus muertes se produjeron entre la tarde y la noche del viernes. Es que hallaron los cadáveres alrededor de las 4 y, a partir de la rigidez cadavérica, ya llevaban aproximadamente 8 horas de fallecidas.
Esto es relevante en razón de que son pruebas claves para el fiscal Iván Grassi y los ayudantes fiscales Fabrizio Poblete y Pablo Orellano, de la UFI de Delitos Especiales, confirman la teoría inicial acerca de que no hubo ningún hecho doloso. O sea, descartan un triple asesinato.
La hipótesis es que dos de las chicas se recostaron, mientras que la tercera se sentó en el sillón. Quizás todas estaban viendo televisión y ninguna percibió que el aire estaba contaminado por el monóxido de carbono que despedía algún artefacto que funcionaba a gas y no que estaba en óptimas condiciones. Seguramente ninguna se dio cuenta, quizás tuvieron mareos o perdieron el conocimiento y se fueron intoxicando lentamente hasta morir. Por eso estos accidentes se los llama “muertes silenciosas”.