La Justicia sanjuanina dictó sentencia contra Agustín Emanuel Vila, un joven cuyo historial delictivo reciente llegó a su fin -al menos en los papeles- tras un juicio abreviado. Vila reconoció su culpabilidad en una serie de hechos que azotaron a los vecinos de Capital, logrando una condena de 3 años de prisión de cumplimiento condicional. Sin embargo, la libertad del imputado pende de un hilo, ya que el caso ha tomado un giro mucho más grave: la sospecha de un ataque sexual.
Las pruebas acumuladas por la fiscal Claudia Salica de UFI Delitos Contra la Propiedad eran contundentes. Vila -representado por la defensora oficial Sandra Leveque- no tuvo más opción que aceptar su responsabilidad en un total de cinco hechos delictivos cometidos en un periodo de apenas cuatro meses:
-Noviembre: tres hechos de hurto calificado.
-Enero: el caso más grave, caratulado como robo doblemente agravado. Fue un asalto violento contra una familia en Capital, donde el imputado no solo se llevó pertenencias, sino que habría sometido a una de las víctimas.
-Febrero: un delito de encubrimiento.
El escalofriante testimonio que abre una nueva causa
A pesar de la condena por los robos, el foco de la Justicia ahora se desplaza hacia la UFI CAVIG (Unidad Fiscal de Investigación de Delitos Especiales y de Violencia de Género). El motivo es la denuncia de la mujer víctima del asalto en enero.
Según el relato de la damnificada, Vila no se limitó a sustraer objetos de valor. El nivel de violencia escaló cuando el delincuente presuntamente abusó de ella durante varios minutos. En una de las audiencias previas, se dio a conocer que la víctima reconoció en una rueda de reconocimiento a su atacante.
Si la UFI CAVIG logra acreditar el delito contra la integridad sexual, Vila se enfrentará a una nueva imputación cuya pena ya sería de cumplimiento efectivo.