El hijo del vicegobernador Fabián Martín, Lucas Martín, fue víctima junto a su pareja Milena Liberti fueron víctimas de una estafa virtual que comenzó con una simple reserva de turno médico y terminó con el vaciamiento de sus cuentas en diferentes billeteras virtuales. El hecho, que ya está siendo investigado por la Unidad Fiscal de Instrucción de Delitos Informáticos y Estafas, generó gran preocupación por la astuta modalidad utilizada por los delincuentes para engañar a las víctimas.
Según fuentes judiciales, todo comenzó cuando Liberti recibió un mensaje de WhatsApp a nombre de un supuesto paciente que solicitaba una consulta para una menor de edad. Poco después de coordinar la atención, los presuntos clientes se comunicaron nuevamente con la profesional para manifestarle que, al momento de querer abonar o señar el turno, habían cometido un grave error y le habían transferido por equivocación una importante suma de dinero.
La confusión aumentó minutos más tarde, cuando la nutricionista recibió un llamado telefónico de personas que se hicieron pasar por representantes del Banco Macro. Con la excusa de que debía "aclarar" el origen de los fondos recibidos para evitar el bloqueo de su cuenta, los estafadores comenzaron a darle precisas indicaciones técnicas. Siguiendo estos pasos, la víctima ingresó a sus aplicaciones financieras, momento en el cual los delincuentes tomaron el control y le sustrajeron todos sus fondos disponibles.
La maniobra no terminó ahí. Bajo el argumento de que el sistema requería un "garante" para destrabar la situación y regularizar las cuentas, los estafadores lograron que la joven aportara los datos de su pareja. Martín, quien se encontraba con ella al momento del hecho, también accedió a las directivas telefónicas, lo que permitió a los delincuentes vaciar de igual manera sus billeteras virtuales.
Tras percatarse de que habían sido víctimas de un hackeo y un robo digital, la pareja dio aviso inmediato a las autoridades. Personal policial de la Comisaría 4° y los fiscales Nicolás Alvo y Gabriela Blanco, junto al ayudante fiscal Juan Mattar, intervinieron en el caso para iniciar las actuaciones correspondientes y rastrear el destino del dinero denunciado.