Por el caso de los policías que fueron detenidos por rayarle el auto a otro efectivo policial, Tiempo de San Juan accedió a las imágenes del vehículo que fue dañado en un ataque casi infantil por parte de los uniformados que llevaron adelante el golpe en las inmediaciones del CISEM, donde proliferan las cámaras de seguridad.
Este viernes, los policías que desataron un escándalo dentro de la Fuerza, el oficial inspector Gastón Darío Cuello y el cabo Gerardo Andrés Albarracín, se presentaron frente al jueza de Garantías María Gema Guerrero para quedar imputados por el delito de daño agravado por ser cometido por un funcionario policial.
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Según apunta el Ministerio Público, a través del fiscal Renato Roca, los uniformados del Comando Radioeléctrico están sospechados de rayar con pintura el auto de otro efectivo del CISEM, que los habría señalado cometiendo irregularidades en el cumplimiento de sus funciones. Es por ello que la teoría del caso indica que, a modo de venganza, procedieron con el daño.
Lo insólito del hecho es que los policías lo hicieron frente a las cámaras de vigilancia, por lo que pudieron ser identificados rápidamente. Además, estaban vestidos con el uniforme de policías y lo hicieron a metros de las puertas del CISEM. Incluso portaban sus armas reglamentarias y hasta lograron captar la patente de la moto.
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Fuentes ligadas a la investigación que comanda el fiscal de la UFI Delitos Especiales señalaron que el auto Renault Logan pertenecía al policía Néstor Páez. Más tarde se supo que la noche del atentado, el oficial Cuello y el cabo Albarracín se retiraron juntos del trabajo, explicaron. También se constató que la patente captado por una cámara correspondía a la moto de uno de ellos, señalaron fuentes del caso.