Un grito en el cielo fue el que pegó la madre de una víctima de violencia de género, cuyo caso impactó a los sanjuaninos en junio de 2016. Es que el sujeto que asesinó a su hija fue beneficiado por la Justicia con las salidas transitorias y, por ello, la mujer se presentó este martes en Tribunales para pedir explicaciones.
Se trata del caso de Talía Recabarren, la joven zondina de 17 años que fue asesinada por Ángel Morales y que ahora presenta novedad con la medida judicial que le permite al femicida salir del Servicio Penitenciario, donde cumple pena desde hace unos cuatro años.
1.jpg
Talía Recabarren tenía 17 años cuando su novio la mató y enterró su cuerpo en una finca de Zonda
Si bien el juez Jorge Toro lo había condenado a 10 años de prisión por ser menor, por el delito de homicidio agravado, la Corte de Justicia elevó la pena a 16 años de cárcel y desde entonces permanece tras las rejas. Sin embargo, eso podría cambiar a partir del año que viene cuando las salidas se conviertan en libertad condicional.
Es por esa razón que la mujer que marchó decenas de veces para pedir Justicia y que siempre exigió el castigo para los responsables del crimen, Anabella Recabarren, golpeó las puertas del Juzgado de Ejecución Penal. Acompañada por las mujeres que integran la asociación de 'Familias Unidas por el Dolor del Femicidio', preguntó si es cierto que el femicida tiene las salidas y desde la repartición no ofrecieron una respuesta concreta, ya que a pesar de que Morales está preso, quien sigue su situación de cerca es la Justicia de Menores.
4146cb6d-3b15-4285-b6b9-e3e47eab731e.jfif
En Tribunales. Anabella Recabarren en el centro, junto a las Familias Unidas por el Dolor del Femicidio
Es por esa razón que la madre de Talía mantendrá una audiencia con el magistrado del Juzgado Penal de la Niñez el próximo lunes para confirmar lo sospecha, es decir, que recupere la libertad. "Acá nos dicen que no saben nada, pero yo tengo que saber si me lo voy a cruzar en la calle", sostuvo la mujer que un día -insólitamente- terminó detenida por "amenazar" al asesino de su hija.
Mientras tanto y en un contexto de desesperación, la madre que se muestra preocupada por la seguridad de su familia, ya que no quiere tener problemas con el propio femicida y su entorno, confesó que en los últimos días revivió el horror que debió atravesar cuando hallaron a la muchacha sin vida en una finca.
4.jpg
Ángel Morales, el femicida que podría recuperar la libertad en 2024
Según contó, recibió llamadas de números privados durante la madrugada y la situación la puso en alerta, puesto que cuando contestaba oía siempre lo mismo, la respiración de alguien del otro lado del teléfono. Ese hecho, que para cualquiera podría pasar inadvertido, no fue así para ella y la transportó al peor momento de su vida.
Es que cuando se encontraba en la desesperada búsqueda de su hija, antes de dar con el cuerpo semi enterrado y abandonado en una finca de Zonda, ella llamaba a la joven y había alguien que atendía, que se mantenía en silencio y luego cortaba. Probablemente haya sido el asesino que todavía gozaba de impunidad, antes de quedar al descubierto.
5.jpg
El juez Jorge Toro, quien condenó al femicida y quien deberá explicar a la familia de Talía si el asesino volverá a las calles
El 18 de junio del 2016 Ángel Morales mató a Talía. Dos días después, su cuerpo fue encontrado en un descampado del departamento. A pesar de que durante el juicio hubo un testimonio que señaló que hubo cómplices que encubrieron el brutal asesinato, el único condenado fue Morales y por eso Anabella siempre se mostró desconforme con la resolución judicial.
Además de lidiar con el crimen de su hija, la mujer que tiene a cargo a sus otras hijas y respectivos nietos tuvo que afrontar las amenazas del entrono del femicida, que le exigía que no hablara más de los supuestos cómplices. También fue una de sus hijas el blanco de aquellos que profanaron la tumba de la víctima y de paso le dejaron en mensaje mafioso a la familiar de Talía. "Acá vas a acompañar a tu hermana", decía la pintada en el nicho del cementerio donde descansan los restos de la chica.