Una semana pasó del robo al fiscal federal Francisco Maldonado y el misterio reina en una investigación policial que, por el momento, maneja dos hipótesis. Una de ellas sostiene que se trató de un robo al voleo, mientras que la otra refiere a un golpe con un mensaje mafioso contra el funcionario judicial.
Si bien la instrucción del caso se maneja con total hermetismo, Tiempo de San Juan pudo consultar con el juez de la causa, Guillermo Adárvez, y éste confirmó que se radicó en sede policial una denuncia por el robo. Es que en principio, las autoridades habían actuado de oficio cuando el hecho trascendió y se desconocía si desde el entorno del fiscal acudirían a la queja formal.
Tras el golpe delictivo en la vivienda del barrio privado Las Marías, situado en Rivadavia, los efectivos policiales de la Comisaría 13º fueron los primeros en intervenir y en dar las directivas iniciales. Sin embargo, el expediente a cargo del magistrado del Tercer Juzgado de Instrucción pasó a la unidad de investigaciones de la Central de Policía, es decir a la Sección de Robos y Hurtos.
La causa permanece bajo las actuaciones policiales y, por tanto, desde la Policía manejan con rigurosidad cualquier dato que pueda ayudar a identificar a los ladrones, cuyas intenciones todavía no están claras. Al juez Adárvez todavía no le llegó la investigación a sus manos, por lo que sus directivas serán parte de lo que se vendrá en el curso de la investigación.
Hasta ahora, lo único que se sabe es que del domicilio del integrante del Ministerio Público de la Justicia Federal se llevaron dos computadoras y un muñeco de colección. Todo ello sucedió cuando el prestigioso fiscal se ausentaba de su casa, ya que se encuentra de viaje. Lo curioso es que los ladrones actuaron sin que nadie los vea, a pesar de que el barrio VIP cuenta con seguridad las 24 horas.
El hecho fue descubierto el lunes 10 de julio, cuando la mujer de la limpieza arribó al sitio para su tarea y se encontró con el desorden. De inmediato, la empleada doméstica comunicó de la situación al hijo de Maldonado y éste llamó a la Policía. Como no había nadie en la vivienda desde el sábado 8 de julio, aún no está claro en qué momento se presentaron los maleantes para llevarse lo que no era suyo.
Según las fuentes, los delincuentes ingresaron por la parte trasera de la vivienda y luego accedieron a su interior a través de una ventana corrediza que, aparentemente, estaba sin traba. Pese al desorden en la escena y acorde lo denunciado, los malvivientes se llevaron solamente los dispositivos electrónicos y una pieza de colección.
Las fuentes estiman que en los próximos días habrá novedades por el caso que puso en alerta a los vecinos de la zona, ya que no se sabe si el golpe fue planificado y direccionado, específicamente, contra el fiscal que hizo condenar a represores de la dictadura y narcotraficantes. O bien, si se trató de un robo al azar al que le sacaron provecho por violar con simpleza la seguridad del lugar.
Sea la línea de investigación que sea, los investigadores no descartan nada y avanzan para dar con los responsables del hecho que, mientras tanto, reviste más dudas que certezas.