Un sanjuanino se sentará en el banquillo de los acusados en la Justicia Federal, después de haber sido denunciado y procesado por presunto tráfico de personas tras comprar una joven gitana oriunda de Entre Ríos, por 50 mil pesos. El sujeto identificado como Miguel Ángel Aramayo es quien quedó en el centro de las sospechas y fue señalado por trata, un delito por el que podría cumplir con 8 años de cárcel.
Esta será la primera vez que en la provincia se juzgue a alguien por ese delito y será la jueza Eliana Rattá la que analice las pruebas y tome una decisión final. La sospecha que recae sobre los hombros del sujeto es que, siguiendo una tradición de su comunidad, compró a una niña de 14 años y formó pareja con ella.
A Aramayo se le achacan ilícitos de explotación sexual y de otras índoles, ya que habría sometido a la menor con la que finalmente tuvo dos hijos. Además, se lo acusa de haber falsificado los documentos de identidad de la niña, a la que habría mantenido cautiva durante años hasta que pudo escapar.
Según trascendió, la menor estaba encerrada e incomunicada con el mundo exterior hasta que pudo salir y pedir ayuda. La joven, que entonces tenía 17 años, contó que era castigada no sólo por el acusado sino también por la familia de él.
En 2017, la madre de la víctima denunció la situación y a partir de ello inició la investigación judicial que podría acabar con la condena para Aramayo.
El martes, en el Tribunal Oral Federal con asiento en la provincia comenzará el juicio que sentará un precedente no sólo por la naturaleza de los delitos sino por la historia de supuesta esclavitud que representan, a priori.
En el Código Penal Argentino, el Artículo 145 bis sostiene: "Será reprimido con prisión de cuatro (4) a ocho (8) años, el que ofreciere, captare, trasladare, recibiere o acogiere personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como desde o hacia otros países, aunque mediare el consentimiento de la víctima".