Después de que el juez de Garantías le dictara la prisión preventiva, a pedido de la Fiscalía, la tía de la menor presuntamente prostituida insiste con su fragilidad psicológica y, una vez más, solicitó que su psicólogo personal la vea y eleve a las autoridades un informe de su estado mental.
Previamente, la mujer cuya identidad no se da a conocer para proteger a la presunta víctima pues es su sobrina, había pedido que fuera trasladada del Servicio Penitenciario -donde permanece- al hospital psiquiátrico, dado su delicado estado de salud psicológica. Así lo dio a conocer su entonces abogado Leonardo Villalba, quien se manifestó preocupado por su defendida.
"En casos así, lo que prima es la vida del otro y que esté garantizado, por ejemplo, que alguien no atente contra su propia vida", manifestó.
Ahora el nuevo representante, el Dr. Darío Caparrós, pidió que el profesional que la asiste desde hace 10 años la revise y ofrezca su opinión. Sin embargo, el magistrado Matías Parrón denegó el pedido aunque sí resolvió que fuera sometida a una nueva pericia psicológica por parte de los expertos del Penal de Chimbas.
“Ella sí recibe el tratamiento en el Servicio Penitenciario, pero insiste con que sea su psiquiatra particular quien declare”, comentó a Canal 13 la fiscal Valentina Bucciarelli.

La representante del Ministerio Público amplió la imputación contra la tía considerada como la “madama”, ante las nuevas pruebas que revelaron que ofreció a su sobrina a otro empresario para un encuentro sexual y que también quiso prostituir a su amiga, otra jovencita de 15 años. En base a esto último, le sumó la acusación de explotación económica de la prostitución y eso puede aumentar notablemente una posible condena.
Entre las pruebas que comprometen a la acusada se encuentran las declaraciones de la víctima y de su amiga. Es que la principal sospechosa aparentemente no tenía escrúpulos en ofertar a las adolescentes como objeto sexual. Su sobrina aseguró que la mujer hizo contacto y la ofreció, fuera de Cassab y Galván, a otro empresario para que tuviera sexo. Supuestamente la llevó hasta una finca para esa cita, pero por alguna razón el encuentro no se concretó.
La amiga aseguró que la “madama” también le propuso que se prostituyera con hombres mayores a cambio de dinero. A partir de estas nuevas pruebas, la Fiscalía solicitó que se agrave la imputación contra la mujer de 33 años. Por el caso de su sobrina, le achacó el presunto delito de promoción y facilitación de la prostitución doblemente agravado, por el vínculo y por tratarse de una menor de edad. Además, le agregó la imputación de explotación económica de la prostitución, en concurso real. Esto último eleva la posible pena que puede recibir.
Encima, le atribuye otro hecho de promoción y facilitación de la prostitución por el supuesto ofrecimiento que hizo a la amiga –otra adolescente de 15 años- de su sobrina para que tuviera encuentros sexuales a cambio de dinero.