La sospecha surgió por la aparición de un bono de alimentos burdamente falsificado. Eso encendió la alarma en la municipalidad de Sarmiento, cuyos funcionarios detectaron no sólo uno, sino varios vales “truchos”. La denuncia ya fue radicada en la Justicia y lo que se investiga ahora es la posible estafa cometida, posiblemente, por beneficiarios de ayudas sociales de ese departamento.
La denuncia fue radicada este lunes por funcionarios del municipio de Sarmiento y el caso quedó en manos del fiscal Adrián Riveros y los ayudantes de la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos Especiales. Los posibles delitos serían los de adulteración de documento público y estafa en perjuicio de la Administración Pública.
Fuentes ligadas al caso señalaron que, por el momento, encontraron 8 órdenes “truchas” de mercadería. Se tratan de vales de 2.000 pesos que el municipio entrega a vecinos como parte de ayuda social para que compren mercadería en algunos comercios del departamento. Son bonos hechos en computadoras y que llevan un número de registro, datos del beneficiario y supuestamente la firma de un funcionario, explicaron.
Fotocopias
La maniobra delictiva era simple. Supuestamente fotocopiaban la orden y adulteraban los datos del beneficiario. Con ese mismo bono realizaban la compra de mercadería. Y los descubrieron porque posteriormente los comerciantes fueron a cambiar los vales al municipio, ahí detectaron que se repetían la numeración de algunos bonos y que eran fotocopias, señalaron fuentes del caso. Por ahora son pocos, pero pueden aparecer muchos más, dijeron.
El funcionario de la dirección de Acción Social no respondió las llamadas ni los mensajes. El que sí habló fue Mario Martín, el intendente de Sarmiento, que trató de no alarmar. “Por cada orden que se da abrimos un expediente porque son ayudas a personas carenciadas. Por lo visto el problema es con alguien a quien dimos una orden de mercadería y la fotocopió. Es alguien que quiso tomar ventaja y creo que está identificada. Son 3 o 4 órdenes nomás”, dijo el jefe comunal.
Reconoció que esto no es nuevo. “Hemos tenido anteriormente otros hechos, pero uno o dos. Hubo alguien que cambió la cifra de 2.000 por 5.000 pesos. Por suerte la mayoría de la gente es honesta. Pero queremos que esto último se aclare. Hicimos la denuncia para que sea ejemplificadora. No sabemos en qué etapa está la causa, pero queremos que respondan en la Justicia”. Todavía no hay detenidos, pero la investigación recién empieza en la UFI de Delitos Especiales y se desconoce el perjuicio económico.