Adolescente prostituida

Escándalo: el “Fido” Galván nunca fue llevado al Penal pese a una orden judicial

Cuando todos pensaban que estaba alojado en el Servicio Penitenciario Provincial, descubrieron que sigue detenido en una comisaria de Rawson. Está acusado del delito de promoción y facilitación de la prostitución. El 3 de mayo, un juez resolvió que lo enviaran al Servicio Penitenciario.
viernes, 4 de junio de 2021 · 07:00

Mientras casi todos pensaban que Roberto “Fido” Galván estaba preso en el Penal de Chimbas, al igual que la mujer imputada de prostituir a su sobrina adolescente, descubrieron que el ex futbolista y dirigente social sigue alojado en una comisaría de Rawson. Esto causó sorpresa en algunos funcionarios judiciales que desconocían esta situación, dado que el 3 de mayo último el juez de garantías Matías Parrón había resuelto que el detenido sea trasladado al Servicio Penitenciario.

¿Qué pasó? Nadie lo sabe. Fuentes judiciales señalaron que generó revuelo el hecho de que no se haya efectivizado la orden judicial del traslado de Roberto “Fido” Galván al Penal. Tanto él, como la supuesta “madama” y tía de esa adolescente de 17 años y el empresario Carlos Cassab, están imputados del delito de promoción y facilitación de la prostitución de esa chica en una causa que investiga  un equipo de la Unidad Fiscal de Investigaciones del Centro ANIVI, a cargo de la fiscal Valentina Bucciarelli.

De hecho, la tía de la menor se encuentra detenida en el Penal de Chimbas desde principios de abril. En el caso de Cassab, se le otorgó la prisión domiciliaria por su edad y su estado de salud. Y en teoría, Galván también tenía que estar preso en la cárcel.

Si bien su defensora, la abogada Filomena Noriega, en su momento insistió con el pedido de la prisión domiciliaria para el “Fido” Galván argumentando su deteriorado estado de salud, el 3 de mayo pasado el juez Matías Parrón rechazó ese planteo. Por el contrario, el magistrado entendió que si tenía problemas de salud podía hacerse atender en el mismo Penal y por lo tanto ordenó que el imputado sea trasladado a la unidad penitenciaria. Posteriormente, un juez de impugnación ratificó la decisión del juez Parrón. Con esto quedó claro que la medida judicial debía ejecutarse y la misma oficina judicial de tribunales envió las comunicaciones correspondientes a la Policía para que cumpla con la orden de trasladar a Galván, confirmaron fuentes judiciales.

Todos creían que el traslado se había hecho efectivo. Sin embargo, esto no fue así. Fuentes judiciales revelaron que, por casualidad, este miércoles 2 de junio se enteraron que Roberto Galván seguía detenido en los calabozos de la Seccional 36ta de Rawson. Lo supieron porque supuestamente la abogada Noriega y los familiares del sospechoso pidieron a los policías que lo custodiaban que lo visite un médico privado. Esa novedad llegó a los funcionarios judiciales y fue entonces que éstos tomaron conocimiento que Galván estaba en esa comisaría y no en el Penal de Chimbas, como se había ordenado. 

En tribunales señalaron que el juez Parrón desconocía esto, puesto que estaba convencido que Galván se encontraba en la cárcel provincial. Y no sabe o nadie le dio una explicación de por qué, a 30 días de su resolución, no lo llevaron a esa dependencia.

Es de público conocimiento que las autoridades penitenciarias tienen un protocolo para disponer los ingresos en el Penal, pero también explicaron que la entrada de detenidos puede durar de 10 o 15 días como mucho, pero la orden judicial se acata a raja tabla. Además, una vez que ingresan, los internos son aislados en un pabellón por unos días y luego se los pasa junto a la población carcelaria. De hecho, se cumplieron con otros traslados, como en el caso del oficial principal Oscar Vanetti –este sigue preso-, su esposa la subcomisaria María Olivares y la cabo primero Carolina Tejada, los ahora condenados por el fraude en la Policía. Es por eso que en tribunales no encontraban explicación de por qué a Galván no fue llevado al Penal a más de un mes de la resolución judicial.

Si hubo un favor o un privilegio para favorecer a Galván, se desconoce. El malestar existe y trascendió que pedirán explicaciones a las autoridades de la Policía, ya que la orden fue emitida y no se sabe por qué no la cumplieron con el traslado, tal como lo hicieron con la otra imputada de la causa.

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