Realmente, la tercera audiencia por el femicidio de Brenda Requena Montaña fue desgarradora. Es que fue el turno del testimonio de la madre de la víctima, Laura Requena, la que dio una descripción sobre cómo era el femicida Álvarez y qué pasó el día de la desaparición; y también del médico forense, el que contó detalles escabrosos de la autopsia.
En primer lugar, fue Laura Requena, mamá de Brenda, que se sentó frente al tribunal de la Sala Primera de la Cámara Penal, compuesto por los jueces Juan Bautista Bueno, Víctor Hugo Muñoz Carpino y Miguel Ángel Dávila Saffe. Estuvo alrededor de una hora dando su testimonio.
Si bien no trascendieron muchos detalles de su declaración, fuentes del caso afirmaron que la mujer -cuya querella está a cargo de Filomena Noriega- relató que el día que su hija desapareció, Álvarez se comunicó con ella en "varias ocasiones". En una de esas llamadas le dijo "que se la había mandado", en otra le explicó que Brenda se había escapado junto a su amante, José Miguel Guajardo y que huyeron con $30.000 propiedad de Álvarez.
Agregó, además, una descripción sobre Álvarez. Expresó que el femicida era un hombre celoso, golpeador ya que a Brenda la vio una vez con marcas en el cuello, y muy controlador. Esto último lo ejemplificó con la cuenta de Facebook que tenían para ambos, que estaba a nombre de Álvarez y era manejada por él. Otro ejemplo que dio fue que el asesino no dejaba que Brenda tuviera otro celular que no sea el que tenían para ambos. Es decir, los dos se manejaban con un solo celular. De esa manera, afirmó la mujer, sabía todo el tiempo con quién se comunicaba la víctima.
En segundo lugar, declaró el médico forense, Alejandro Yesurón. Lo trascendental de su testimonio, según fuentes tribunalicias, fueron los detalles estremecedores que dio de la autopsia. Afirmo que a Brenda la estrangularon, la hicieron agonizar, la desmembraron -tal vez con un cuchillo- los brazos y pies y, finalmente, la quemaron con neumáticos, con el fin de desaparecer su cuerpo.