Un obrero murió aplastado por una pared este martes al mediodía en Pocito y, como el fallecido era oriundo de la zona, de Villa San Damián, rápidamente los familiares se acercaron a la trágica escena. Rodeado de efectivos policiales, patrulleros, el camión de Bomberos y ambulancias, así encontraron el lugar donde se produjo el accidente laboral con consecuencias fatales.
Como es lógico, con desesperación y posteriormente con dolor, los allegados de Orlando Ángel Luna se toparon con la peor de las noticias. Es que debajo de los escombros había quedado sepultado el cuerpo del operario de 56 años y su muerte ya había sido decretada por el médico legista que llegó con una de las ambulancias.
A las corridas para acercarse de inmediato a la escena y entre lágrimas, los familiares protagonizaron una horrible postal mientras el personal policial -comandado por el fiscal coordinador de la UFI de Delitos Especiales, Adrián Riveros, buscaba la manera de trasladar los restos del occiso hasta la morguera.

En las cercanías de la zona perimetrada por las autoridades, un importante número de vecinos consternados por lo sucedido se agolpó. Ninguno conocía al fallecido, aunque sí precisaron que los trabajos que realizaban en el sitio donde se desmoronó la pared habían comenzado hacía unos pocos días.

Acorde informaron fuentes policiales, Luna y otros dos obreros, Mauricio Morales (43) y Alberto Venga (49) hacían una zanja pegada a una construcción de abobe, cuando se produjo el desmoronamiento. Los sobrevivientes resultaron heridos y por ello fueron llevados hasta el Hospital Rawson para ser atendidos. Quien no tuvo posibilidad de nada fue Luna, quien habría quedado con medio cuerpo enterrado.

Según estiman las fuentes, por las lluvias de los últimos días, el terreno estaba blando y por ello la pared se venció y cayó encima de los trabajadores que pretendían levantar una pared de ladrillo para cercar la antena que allí se encuentra emplazada.

