El hermano de una conocida homicida sanjuanina fue detenido luego de que robara en la Escuela Ernesto Bavio de Chimbas. El delincuente fue identificado como Fernando Daniel Andrada Espinoza, de 19 años, y fuentes policiales afirmaron que se trata del hermano de Guadalupe Andrada, la mujer que mató de un cuchillazo a su pareja en 2017.
Sobre el robo, ocurrió el pasado 20 de agosto. Fuentes de la investigación dijeron que Andrada y un amigo fueron hasta la escuela chimbera y se robaron unas ventanas, puertas y una garrafa. Luego, huyeron del lugar y habrían escondido los elementos en la casa de Andrada, según dijeron las fuentes.
A todo esto, la policía que custodiaba la escuela vio el hecho, pidió apoyo pero, aparentemente, los malvivientes escaparon. El hecho fue investigado por personal policial de la Comisaría 17ª, los que llegaron al dato de que se trataba de Andrada como uno de los malhechores.
Con orden del Quinto Juzgado de Instrucción, los efectivos allanaron su vivienda y encontraron los objetos robados, dijeron desde la Fuerza. Por ende, lo detuvieron por el delito de robo. Sin embargo, cuando lo estaban deteniendo, Andrada se resistió, habría golpeado a un policía y le agregaron una segunda causa: resistencia a la autoridad. Por ello, lo llevaron a los calabozos de la Comisaría 23ª.
Su amigo, al que ya lo tendrían identificado, permanece en calidad de prófugo. La defensa de Andrada, a cargo de Filomena Noriega, ya solicitó la excarcelación y será el juez del Quinto de Instrucción quien decida si lo libera o si espera su resolución tras las rejas.
El caso de la hermana
La hermana de Fernado Andrada, Guadalupe Andrada, fue protagonista de un emblemático caso de la historia criminal sanjuanina. Mató de un cuchillazo a, por entonces, su pareja, identificado como Juan Pablo Ojeda. El hecho ocurrió a mediados del año 2017. Fue detenida y, en primera instancia, la Justicia la procesó por homicidio simple.
Ya en el juicio, los magistrados de la Sala Primera de la Cámara Penal no tenían dudas de que Andrada -también defendida por Filomena Noriega- lo había asesinado ya que incluso la propia imputada lo reconoció. Lo que se debatía era si lo hizo en defensa propia.
Finalmente, en diciembre de 2019, el tribunal (compuesto por los jueces Juan Carlos Caballero Vidal, Raúl Iglesias y Silvia Peña Sanso de Ruiz) creyó probado que la mujer lo mató en un contexto de hartazgo de violencia de género y la condenaron a 5 años de prisión.