El sábado por la noche, un pequeño de tres años oriundo de Pocito ingirió líquido para neumáticos en un descuido de sus padres y, como consecuencia fatal, falleció a las horas -en la madrugada del domingo- después de haber quedado internado producto de la intoxicación que presentaba.
Según informaron fuentes policiales, el chiquito que vivía en la Villa Aberastain tomó "banda negra" y por ello fue trasladado de urgencia al Hospital Cantoni donde su estado de salud empeoró, por lo que fue movilizado hasta el Hospital Rawson para una mejor atención. Pese a los esfuerzos de los profesionales que trabajaron para salvarle la vida, la criatura murió después de las 2 de la mañana.
Identificada como Sebastián Frías, la víctima del trágico accidente doméstico agonizó unas horas hasta que su cuerpo no resistió. Como suele suceder en este tipo de casos, la justicia interviene para la realización de un autopsia que determine la causa real de la muerte. Fue por eso que sus restos fueron llevados hasta la Morgue Judicial de Rivadavia para que sean sometidos al estudio forense.