Apremios ilegales en la Seccional 7ma

Declaró un policía por la golpiza en Pocito y se despegó de sus compañeros

Es uno de los agentes, que se desentendió de todo y lo único que reconoció fue que escuchó una “discusión”. Algunos policías ya se abstuvieron declarar.
martes, 20 de agosto de 2019 · 23:42

Mientras algunos de los policías involucrados en la golpiza de la comisaria de Pocito prefirieron no declarar como parte de su estrategia defensiva, un agente optó este martes por romper el código de silencio entre ellos y declaró ante el juez con la clara intención de despegarse de sus compañeros.

Es el agente Mauro Nicolás Recio, de la Seccional 7ma, que al igual que el resto de los policías está imputado de los delitos apremios ilegales e incumplimiento a los deberes de funcionario público, informaron fuentes judiciales. Por el momento, es el único de los uniformados que se animó a declarar frente al juez Pablo Flores, en relación a la causa por la supuesta golpiza que recibió Mauricio Ontiveros en la Seccional 7ma de Pocito, la madrugada del 20 de junio pasado.

Lo que denunció el muchacho fue que esa noche lo detuvieron por una falta de tránsito y, tras una discusión, los policías le dieron una feroz paliza dentro de la comisaría. Las lesiones fueron constatadas, pero las pruebas más contundentes son los videos de las cámaras de seguridad de la propia dependencia policial. En esas imágenes se ve claramente cómo, al menos cuatro policías, le pegan en el pasillo del sector de los calabozos y dentro de una celda, reveló una fuente tribunalicia.

Trascendió que no cayó bien que el agente Recio declarara, dado que la intención de los abogados defensores era que todos se abstuvieran con el objetivo de ganar tiempo, estudiar el expediente y armar una estrategia defensiva en común. Sin embargo, la abogada María Filomena Noriega creyó conveniente que Recio hablara durante la indagatoria. Y así lo hizo este martes a la mañana, durante tres horas.

El agente trató de demostrar en todo momento que no tuvo contacto con el detenido, Ontiveros. En su declaración afirmó que él estaba en el móvil en otro lugar cuando lo llamaron por radio para que concurriera a un vuelco, de modo que llegó hasta donde estaban trabajando otros uniformados y ahí vio que Ontiveros junto a otros dos jóvenes empujaban un auto. También señaló que Ontiveros estaba ebrio y muy “exaltado”. Según él, este no quiso someterse al examen de alcoholemia y decidieron llevarlo detenido. Declaró que para entonces ya estaba la patrulla del Comando Sur, cuyos uniformados trasladaron al contraventor en su móvil.

Para zafar, Recio afirmó que se quedó en el lugar cuidando el vehículo hasta que llegó la grúa para removerlo. Que posteriormente fue a la comisaría y ahí adentro lo único que escuchó fue una fuerte “discusión” con Ontiveros, afirmó la abogada Noriega. No vio la supuesta golpiza, dijo. Es más, relató que se sentía mal del estómago y entonces se fue al baño, por lo que se ausentó por unos minutos. Y cuando regresó junto a sus compañeros, preguntó por el detenido y le dijeron que estaba en un calabozo. Al rato preparó sus pertenencias porque finalizaba su guardia y se retiró de la comisaría, según su defensora.

En total son siete los policías acusados por la golpiza: el oficial subinspector Martín Gabriel Paz, el cabo Gustavo Gabriel Díaz y los agentes Javier Jesús Ponces, Facundo Nicolás González y Mauro Nicolás Recio, todos de la Seccional 7ma; y el cabo Luis Guillermo Aguirre y el agente Luis Emanuel Gélvez, del Comando Sur.

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