A más de tres años del femicidio de Talía Recabarren, la joven zondina de 17 años que fue asesinada por su ex novio Ángel Morales, y a tres meses del juicio que condenó al confeso autor del crimen a 10 años de prisión, la Corte dio lugar a la queja presentada por la Fiscalía Penal de Menores para que el máximo tribunal revise el polémico fallo.
La fiscal Gladys Capdevilla que subrogó al fiscal que actuó durante el proceso judicial que culminó con la condena, Adolfo Díaz, había presentado un recurso de queja para que en la instancia superior se aceptara el recurso de casación que se interpuso tras conocer la sentencia, rechazado en primera oportunidad por el juez de Menores que dictó el fallo Jorge Toro.
A la hora de los alegatos, el fiscal representante del Ministerio Público pidió la pena más dura para el joven de ahora 19 años: 25 años de prisión. La defensora, en cambio, solicitó la absolución. Sin embargo, Toro terminó condenando a Morales a 10 años de cárcel efectiva. Esto despertó el malestar y las duras críticas por parte de la familia y organizaciones sociales, dado que esperaban una pena más severa en base al pedido que había hecho el fiscal.

Capdevilla apeló al recurso para que la Corte revisara el monto de la pena, con el argumento de que era leve. La polémica se generó cuando el juez Toro rechazó dicha presentación por improcedente. La explicación que dio fue que no se cumplió con un requisito formal y es que, durante los alegatos, el fiscal debió hacer explícita la reserva de recurrir el fallo a casación. Como no lo hizo en su momento, el juez entendió que ese olvido o error en el procedimiento era motivo suficiente para no admitir el recurso y rechazarlo.
Ahora, la Corte deberá emitir una resolución que tendrá dos posibilidades: el respaldo a la determinación judicial impuesta por Toro o bien el revés para él y con ello la pena se endurecería para el femicida. En ese sentido podría concederse la cantidad de años solicitada por la Fiscalía.