El dato era bueno y también algo escandaloso: la versión decía que estaban vendiendo a través de las redes sociales un celular robado en Rawson y que quien lo ofrecía era un penitenciario. Los investigadores realizaron toda la tarea inteligencia, de hecho luego allanaron la casa del sospechoso, lo detuvieron y secuestraron el aparato. El problema fue que a las horas constataron que ese no era el celular que buscaban, que el detenido no era ningún ladrón y que en todo caso el muchacho había víctima de un error producto de una mala información.
El caso es que el joven señalado, un aspirante a penitenciario de 20 años, terminó detenido este miércoles en la Seccional 24ta y supuestamente deberá esperar hasta este jueves para obtener la libertad, revelaron fuentes policiales. No divulgaron su nombre porque afirman que ya tiene bastante con el mal momento que está viviendo por un error involuntario.
Todo comenzó por el robo de un celular a una mujer, durante un ataque tipo arrebato en el interior del barrio Capitán Lazo, Rawson, en jurisdicción de la 24ta, revelaron fuentes del caso. En esos días en que los policías investigaban el hecho, la propia damnificada se presentó en la comisaria y aseguró que contaba con datos certeros de quién tenía el celular robado. Según allegados a la causa, mostró la cuenta de Facebook de un joven, el cual ofrecía a la venta el aparato que supuestamente le habían sustraído. La mujer dijo convencida que ese era su celular: un Motorola Moto e 4 Plus, contaron.
Esto pasó el lunes y los investigadores comenzaron a hacer averiguaciones. Así fue que identificaron al titular de la cuenta, que resultó ser un aspirante a agente penitenciario, y ubicaron su domicilio. Con esos datos, pidieron una orden de allanamiento y detención al juez de turno. La información parecía buena y la creencia era que efectivamente ese era el aparato robado y esa persona podría ser el ladrón.
Este miércoles a la mañana allanaron la vivienda del joven sospechoso en el Lote Hogar 18, Rawson. Los policías encontraron el celular y llevaron detenido al muchacho, que no entendía nada. Hasta ahí el procedimiento fue positivo. Sin embargo, después se llevaron una sorpresa. La damnificada del robo fue a la comisaría a reconocer el celular y descubrió que efectivamente era de la misma marca y modelo, pero no era el suyo, afirmaron en la Policía. Esto vino a respaldar lo que decía y mostraba el muchacho detenido, explicaron. Es que el joven juraba que el celular le pertenecía, que lo estaba ofreciendo a la venta porque quería cambiarlo y como prueba de ello exhibió la factura de compra, según fuentes policiales.