El pasado viernes 28 de junio, San Juan amanecía con una trágica noticia. Una ambulancia había sido embestida por un joven, identificado como Rodrigo Fernando Díaz (18), que viajaba en su Chevrolet Corsa. A raíz del choque, en el acto falleció un chiquito de 14 años, llamado Danilo Castillo; y un hombre de 61 años debió ser trasladado de inmediato al hospital Rawson. Luego se conoció que ese hombre, Juan Carlos Oviedo (61), había muerto. Ambos fallecidos se dirigían hacia el nosocomio para ser dializados.
Tras este hecho, el juez Matías Parrón, del Cuarto Juzgado Correccional, decidió imputarlo por homicidio culposo triplemente agravado por el exceso de velocidad, el estado de ebriedad y por el fallecimiento de dos personas. Debido a la gravedad del delito, lo mandó al Penal hace dos semanas.
Sin embargo, desde la cárcel el acusado habló con su defensa y contó su versión de lo sucedido y otros detalles que serían importantes para la causa. Según Filomena Noriega, defensora del único acusado, desestimó por completo dos agravantes: el exceso de velocidad y el estado de ebriedad.
De acuerdo a lo expresado por Rodrigo Díaz, esa noche había salido a bailar a un boliche con un amigo. Del lugar salieron con unas chicas, con quienes estuvieron "dando unas vueltas", hasta que su amigo decidió llevarlo a su casa en Chimbas. Cuando ingresó a su vivienda, se dio cuenta que le faltaba su cargador de celular, por lo que decidió sacar su vehículo Chevrolet Corsa e ir a buscarlo al domicilio de su amiga.
Justo cuando llegaba a la intersección de calles 25 de Mayo y Díaz, en Chimbas, se cruzó con la ambulancia y la terminó embistiendo en su costado derecho. Según la letrada, el joven le dijo que él tenía la derecha y que esa ambulancia no viajaba con las luces prendidas.
Si bien para imputarlo con los agravantes de exceso de velocidad y estado de ebriedad el juez debe tener alguna mínima prueba, el muchacho alegó no haber ingerido ninguna bebida alcohólica, es más dice no tomar alcohol. Sobre el exceso de velocidad, "Díaz me dijo que circulaba a una velocidad normal y que su auto anda a gas por lo que no puede viajar a altas velocidades", sostuvo Noriega.
Con este relato, la letrada presentó este jueves la ampliación indagatoria en el juzgado que investiga la causa. Posiblemente, a principios de la semana que viene el acusado desfilará por Tribunales y declarará ante el juez Parrón. "Presentaremos los análisis clínicos que le hicieron en los que se muestra que no iba alcoholizado ni tampoco había consumido drogas", finalizó la defensa.