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La abuela 'linchadora' de Pocito contó cómo amasijó al ladrón

Se trata de Alicia Cortéz, de 62 años, quien contó en primera persona el tremendo atraco que le tocó vivir durante la madrugada de este jueves. Mirá el video.
jueves, 02 de mayo de 2019 · 14:05

Alicia Cortéz, de 62 años, es una pensionada que, debido a que no le alcanza, se dedica a realizar diferentes changas para poder mantener a su numerosa familia. Hijos, hijas, nietos y nietas viven con ella en su vivienda, ubicada justo en la esquina de calles Juan Jufré y Lemos, en la entrada del barrio San Martín I, en Pocito.

Además de su pensión, Alicia se pasa el día atendiendo su kiosco, madruga todos los días para amasar y hacer semitas y pan casero para vender: también, compra y vende flores. Distintas actividades para poder mantener a toda su familia, incluidos sus pequeños nietos, que también conviven con ella.

Justamente, a uno de esos pequeños nietos se encontraban dándole la mamadera al momento del robo. "Estaba con mi nieto de tres días, cuando este sinvergüenza, identificado como Enzo Navarro (18), vino a pedirme una cerveza. Yo le dije que no tenía y me dijo que le diera una sino se iba a poner mal. Le volví a decir que no tenía y cuando miro se estaba metiendo por la ventanita de mi negocio", comenzó relatando Alicia.

Cuando se mete, la víctima comenzó a gritar pidiendo auxilio. Afortunadamente, Alicia no estaba sola. En una de las habitaciones de la casa, se encontraba uno de sus nietos de mayor edad. "Es grandote mi nieto. Cuando lo vio, lo agarró del cuello y le pegó varias veces. Ahí aproveché yo para pegarle hasta con una tabla", dijo la abuela.

Sobre el delincuente, Alicia alegó conocerlo: "es un muchacho que vive por acá cerca, lo conocemos y sabemos que es ladrón. De hecho, le robó hace unos años a mi yerno, unos $70.000. Por eso, yo siempre les decía que no se les ocurriera meterse a mi casa porque la iban a pasar mal".

En cuanto al linchamiento, la mujer dijo que fue su nieto quien lo inmovilizó y le quitó el cuchillo con el que amenazaba para robar y fue ella quien le dio golpes de puño y también con una tabla. Fue tal la golpiza que a Alicia le quedaron marcas en sus manos. "Y roga que venga la Policía sino de acá no salís vivo", le tiró antes de que llegaran los efectivos.

La costumbre de tener que llevar una familia adelante terminó convirtiéndola en una gran guerrera. A tal punto de no tener miedo a una situación tan tremenda como el enfrentamiento con un ladrón, sosteniendo un cuchillo, en el interior de su vivienda. "Y que no vuelva a venir, porque si vuelve, le va a volver a pasar lo mismo", finalizó su relato en un tono propio de una luchadora que haría lo que sea por tener un plato de comida para sus familiares todos los días y para que no le roben las pertenencias que logró conseguir, tan solo, con el fruto de su trabajo.

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