Escándalo en la fuerza provincial

Declaró el comisario detenido en la causa del depósito judicial: ¿qué dijo?

Gustavo Padilla, el jefe de esa dependencia policial, fue indagado y se justificó de por qué tenía la camioneta Toyota Hilux en su casa.
viernes, 11 de octubre de 2019 · 12:46

El comisario Gustavo Padilla, acusado por el supuesto uso indebido de una camioneta secuestrada en el depósito judicial de 9 de Julio, pasó por tribunales y declaró ante el juez del Primer Juzgado Correccional. Este viernes a la mañana fue indagado y en su defensa argumentó que tenía ese vehículo en su casa porque poseía una autorización como depositario judicial. Negó que la haya utilizado en provecho propio y su abogado pidió la excarcelación.

El juez Juan Pablo Ortega y la fiscal Claudia Salica investigan al comisario Padilla por la utilización de esa camioneta Toyota Hilux secuestrada que estaba en depósito judicial. Ese rodado le había sido entregado en mayo último a Padilla, en calidad de depositario judicial, por el juez de instrucción Pablo Flores a raíz de un pedido que le hizo este jefe policial argumentando que no tenían en qué movilizarse, según fuentes judiciales. El magistrado aseguró que le dio la camioneta con la condición de que su personal o él lo ocuparan en las tareas propias de la dependencia, explicaron.

Padilla fue indagado por los presuntos delitos de abuso de autoridad e incumplimiento a los deberes de funcionario público, dado que supuestamente se llevó esa camioneta a su casa y la ocupaba para fines particulares, según fuentes del caso.

Durante la indagatoria, el comisario se justificó asegurando que poseía el oficio judicial del juez Pablo Flores como depositario judicial y estaba a su nombre, no de la Policía, por eso solamente él ocupaba el rodado, señaló su defensor, el abogado Miguel Dávila Saffe. También relató que únicamente usaba la camioneta para ir al trabajo y hacer trámites propios de sus labores en la Policía, que esa es la explicación de por qué el rodado estaba en su casa. Que tenía prohibido sacar la camioneta fuera de los límites de la provincia, pero no otro impedimento. Por otro lado aseguró que la camioneta estaba en su casa en Desamparados, Capital, el día que se la secuestraron y lo detuvieron porque todavía se encontraba en funciones y no había sido suspendido, contó su abogado.  Esto último en razón de que fuentes judiciales consignaron que estaba separado de su cargo desde los primeros días de septiembre y aun así se quedó con la camioneta.

En otras palabras, el comisario Padilla aseguró que jamás uso la camioneta en provecho propio y no incurrió en ninguna irregularidad. La indagatoria duró aproximadamente una hora y el abogado Dávila Saffe pidió la excarcelación del jefe policial.

Su declaración contradice a lo que dijeron al menos dos de los otros cuatro policías involucrados, todos subalternos de él. Algunos de ellos declararon que Padilla retiró la Toyota del depósito judicial y nunca más vieron a ese vehículo. Y que solía movilizarse en la camioneta de la Policía, no del otro rodado que tenía como depositario judicial. Estos testimonios lo complican.

Otro que declaró fue el sargento Néstor Gómez, chofer y supuesto "mano derecha" de Padilla. Fue indagado el jueves. El efectivo aseguró que sólo cumplía funciones de chofer, que andaba a bordo de una camioneta Chevrolet S10 de la Policía y que hacía base en el depósito de la ex CAVIC. En base a esto argumentó que no sabía lo que hacía Padilla y éste tampoco le daba explicaciones. Gustavo De la Fuente, su abogado, también pidió su excarcelación pero tampoco se resolvió su situación.

El comisario Padilla y el sargento Gómez son lo únicos que sigue detenidos. El domingo excarcelaron al sargento Raúl Flores. El lunes fue el turno del agente Eloy Augusto Cárdenas. Y el miércoles recuperó la libertad el oficial principal Ulises Chirino. Estos tres, más Gómez, están acusados de incumplimiento a los deberes de funcionario público, supuestamente por conocer el accionar del comisario y no denunciarlo.