El caso es escandaloso por naturaleza pues involucra a un sacerdote, representante de la Iglesia, acusado de abusar sexualmente de un menor con el que tiene un vínculo familiar y este jueves sumó un nuevo capítulo: sus otros dos sobrinos lo denunciaron penalmente y lo complicaron todavía más.
El padre Walter Bustos, párroco de Angaco, quien permanece detenido en la Central de Policía y que sería indagado por el juez subrrogante al frente del Segundo Juzgado de Instrucción el próximo lunes ahora enfrenta tres denuncias por abuso sexual.
Si bien el caso se encuentra en plena etapa de instrucción, trascendió que los hermanos de la presunta víctima se presentaban a prestar declaraciones testimoniales por el caso que investiga el magistrado Ricardo Grossi Graffigna y así fue. En el Centro ANIVI, uno lo hizo sobre las 8.30 mientras que el otro fue cerca de las 10.30 horas.
Según había adelantado su padre, sus otros dos hijos varones -mayores de edad- también habrían sufrido abuso sexual por parte del religioso y por ello iban a presentarse a testificar. El denunciante le detalló a Tiempo de San Juan dos hechos concretos que, según él, sus hijos le contaron: "Uno de ellos contó que una vez dormía y, cuando se despertó, encontró a su tío masturbándose al lado de la cama. El otro dijo que siempre le tocaba la cola o le masajeaba las partes pero que cuando se hizo más grande se lo empezó a sacar de encima y paró con esas acciones".
La abogada que los representa convino radicar las denuncias formalmente, por lo que quedará en manos de su señoría unificar los cargos contra el acusado, en la investigación que ya se lleva adelante.
Sin conocer cómo serán caratuladas las denuncias en la causa, la letrada señaló que al menos una de ellas es por abuso sexual y de similar tenor a la que se radicó en un principio en ANIVI en perjuicio del joven de 15 años, quien habría sufrido abusos desde los 9.