El empalamiento es un método de tortura y ejecución donde la víctima es atravesada por una estaca. La penetración puede realizarse por un costado, por el recto, la vagina o por la boca. La estaca se solía clavar en el suelo dejando a la víctima colgada para que muriera.
La única referencia que se tiene sobre su origen es del antiguo pueblo de Asiria. Más tarde lo utilizó como método de ejecución el rey persa Darío I entre los siglos VI y V a.C., cuando llegó a matar de esta manera a 3.000 habitantes de Babilonia.
Al ser una forma de ejecución y además de tortura pública, fue utilizado principalmente con líderes de pueblos enemigos o criminales odiados, como una forma de escarmiento. En la conquista de América hay registros de su uso por parte de los españoles para reprimir levantamientos indígenas.
El término empalamiento también se utiliza para describir heridas producidas accidentalmente en las que algún objeto atraviesa el cuerpo de una persona. Por ejemplo, cuando alguien es atravesado por una barra de metal o hierro como en el caso de Juan Ramón Escudero, asesinado el pasado domingo.
Este sistema de tortura fue muy usado en la Rumania del siglo XVI, siendo muy frecuentemente usado por Vlad «el Empalador» Tepes, quien, destacado por su increíble crueldad, llegó a ser la fuente histórica de la criatura literaria Drácula. Este método fue utilizado por Vlad Tepes en numerosas ocasiones, llegando a empalar a más de 23.000 personas en un día durante su reinado en Valaquia en la segunda mitad del siglo XV.
Muchas de las víctimas de este tormento fueron mujeres, a menudo condenadas al empalamiento por delitos como el robo o la infidelidad marital.
Una variable de este método de ejecución era el empalamiento doble, que consistía en insertar primero una estaca por el ano de la víctima, atravesando la región abdominal hasta el sector del estómago, y luego empalar a la condenada por la vagina, levantando el cuerpo para que su propio peso hiciera que las estacas atravesaran la persona en medio de atroces dolores.
Otra variante de esta tortura consistía en calentar al rojo vivo las estacas antes de proceder con la ejecución, garantizando así el máximo sufrimiento físico posible a las víctimas.
VLAD DRACULEA, VLAD III EL EMPALADOR O VLAD TEPES
Vlad Draculea nació en Transilvania en 1431, y murió en Bucarest en 1476. Principe de Valaquia (sur de Rumanía). Fue uno de los tres hijos de Vlad Dracul. En rumano, Draculea significa hijo del demonio.
A los 13 años Vlad Draculea fue entregado por su padre a los turcos como rehén, junto con su hermano Radú, como muestra de sumisión al Sultán. Fue rehén de los Otomanos hasta los 17 años. Cuando volvió del exilio a su padre lo habían matado apaleándolo y a su hermano Mircea le quemaron los ojos, con un hierro al rojo vivo y después, lo enterraron estando aún vivo. Todo esto fue encargado por los Boyardos (una aristocracia local), a los cuales Vlad odió eternamente.
Este “hijo del demonio” fue un sujeto despiadado que realizaba ejecuciones por empalamiento de hombres, mujeres y niños. Con esto iniciaría sus brutales masacres, destacándose su gusto por la sangre y el empalamiento, comenzando a conocerse como Vlad Tepes (Tepes en rumano significa empalador).
Le gustaba organizar empalamientos multitudinarios, con formas geométricas, siendo la más común una serie de anillos concéntricos de empalados, situados alrededor de las ciudades que iba a atacar. Con frecuencia dejaba los cuerpos pudriéndose durante meses.
Cuenta la historia y hay grabados que lo avalan, que Vlad Draculea juntaba en un cuenco la sangre de sus víctimas y mojaba en ella el pan mientras comía. En Diciembre de 1476 cayó luchando contra 120000 turcos, rodeado de su guardia Moldava, formada por tan solo 300 hombres.