Cristian Sebastián Aballay recibió una dura condena por un robo que intentó cometer junto a un cómplice, pero que salió muy mal. Tanto el condenado como su cómplice, Enrique Belisario Chirino, terminaron siendo repelidos por un policía, terminando un muerto y el otro preso. La Cámara Penal le dio 4 años y 5 meses por el delito de robo agravado por tenencia de arma de fuego y ser en zona descampada.
El hecho ocurrió la noche del 22 de agosto de 2016, cuando Chirino y Aballay se acercaron hasta un auto que estaba estacionado en un callejón de una ripiera cerca de Mendoza y Centenario para robar. Los dos hombres rompieron la luneta, causando heridas a una mujer que estaba en el asiento del acompañante, y amenazaron a los ocupantes con un arma cargada.
Ante la situación el conductor, que era a su vez policía, se defendió con su propia arma y disparó contra los ladrones. Fue así que alcanzó de un balazo a Aballay, quien murió poco después por la herida.