Tras afrontar 57 denuncias formales en su contra, tanto en comisarías como en fiscalía, la defensa de Laura García cuenta con un as bajo la manga que involucra a otras personas, las mismas que se presentaron a declarar en Tribunales, en el Tercer Juzgado de Instrucción.
Tiempo de San Juan accedió a mensajes de un grupo de whats app -certificados por un escribano- en los que se puede apreciar de qué manera se organizaba antes de ir a declarar ante la justicia para comprometer a la denunciada que hoy permanece detenida en la Centra de Policía.
"Integrantes de este grupo que todavía no realizaron la denuncia, se les pide por favor que en la declaración sólo mencionen a Laura", reza uno de los mensajes y a continuación se detalla punto por punto los argumentos e información que se debe proporcionar en las denuncias.

Si bien desde un principio, las abogadas defensoras Paola Miers y Lorena Lobos habían señalado un complot en contra de su clienta, es la primera vez que se conocen a fondo las pruebas a favor de la acusada.

En el hilo de las conversaciones, los integrantes del grupo acuerdan cuándo y cómo conocieron a García de tal modo que se la pueda incriminar.

Asimismo, fuentes judiciales informaron que García también había sido amenazada por la gente que integraba los grupos de whats app, que en un principio sirvieron para la organización del juego de dinero pero que después se prestó para peleas y confabulación.
Sobre las acusaciones y denuncias que se conocieron de la causa, hubo dos versiones sobre la detención y la permanencia de García en la estación central y no trasladada al Penal de Chimbas. Según la defensa, la mujer recibió graves amenazas de situaciones que podrían ocurrirle dentro del Servicio Penitenciario. Por otra parte, desde el juzgado, trascendió que el motivo fueron los reiterados episodios de crisis que protagonizó tras las rejas.


En este sentido y con las cauciones presentadas, la defensa de la peluquera detenida solicitó nuevamente la excarcelación urgente ante el juez por el estado de salud que presenta, como así también el delito de estafa resulta excarcelable. Tal como lo había detallado Tiempo de San Juan, García sufrió ataques de pánico estando presa y por ello habrían decidido no trasladarla al penal.
Actualmente, la mujer denunciada como estafadora está siendo evaluada psicológicamente por profesionales del Gabinete Social de la Corte de Justicia con el fin de determinar si está apta o no para seguir privada de libertad en una celda. Por esa razón, su defensa pidió que continúe con el tratamiento ambulatorio.