Según los dichos de su propia madre, Elvia Adaro (32), mandó a su hijo a comprar a un negocio cercano de su hogar cuando, antes de llegar, es interceptado por cinco delincuentes, tres de ellos apodados “Los Porteñitos”, quienes le propinas dos puñaladas: uno sobre la espalda y la otra a la altura de la axila izquierda.
El joven de 16 años, de apellido Adaro, llega a su hogar en el barrio Valle Grande y le cuenta a su mamá lo sucedido, quien decida llevarlo de urgencias al hospital Rawson. Los cortes podrían haber sido mortales. Lo peor es que todo fue para robarle su celular y 30 pesos.
El menor se encuentra fuera de peligro. Personal de la Subcomisaría Ansilta están trabajando para tratar de dar con el paradero de los cacos que le produjeron las heridas que podrían haber sido letales.