Durante la noche del lunes al martes un terrible incendio destruyó por completo la vivienda en la que asesinaron a Luis Robledo, el vendedor ambulante jachallero. La casa estaba desocupada y para cuando vecinos se dieron cuenta de lo que pasaba, ya quedaba muy poco para salvar.
La vivienda, escena de la muerte violenta que sufrió el hombre el pasado 1 de mayo, tenía estructuras muy precarias y en el interior sólo habían dejado algunas camas, ropa y muebles. Bomberos trabajaron una hora para apagar el fuego.
Ahora investigarán cuál fue el origen del incendio, que no pudo empezar en la instalación eléctrica porque el suministro no funciona hasta mucho tiempo.