Tras el brutal ataque que recibió el preceptor denunciado por abuso sexual por parte del padrastro de una alumna, el médico legista que lo revisó constató lesiones de gravedad y su abogada defensora, Filomena Noriega, aseguró que su situación es tan compleja que podría llegar a perder un ojo. Es que durante la mañana de este jueves, Jorge Cruceño permaneció en Urgencia Oftalmológica del Hospital Rawson y el diagnóstico no habría sido de lo más alentador.
Acorde a lo informado por la letrada, su cliente que fue abordado de forma violenta por Cristian Ochoa, padrastro y pareja de la alumna con la que habría intentado tener relaciones sexuales, presenta cortes en el pómulo, en el cuero cabelludo, politraumatismos, hematomas en la espalda y en el tórax, lo que quedó constatado por el legista. Es por eso que le otorgaron 15 días de parte médico, el cual se lo tomó como accidente laboral. "Eso es porque fue en la escuela y en horas que prestaba servicios", remarcó la abogada.
Por la semejante paliza que le propinó Ochoa y que quedó registrado por las cámaras de seguridad, ubicadas en el establecimiento educativo, radicaron una denuncia en la Comisaría 2da con jurisdicción en Concepción, localidad en la que está situado el Colegio Santa María. En primera instancia, el caso por la feroz golpiza tomó curso en el Tercer Juzgado Correccional, sin embargo pasó al Primer Juzgado de Instrucción, dada la gravedad de las lesiones.
Con 35 días de incapacidad, ya se considera un delito de mayor tenor aunque excarcelable. Es por ello que el agresor permanece en libertad, al igual que la víctima de la agresión. A pesar de que se dijo que Ochoa estaba prófugo de la justicia, su defensor José Tomás Plaza lo desmintió aunque sí confirmó que fue notificado por la denuncia.
Ante esto, el letrado que representa al agresor como así también a la menor en cuestión reconoció que el hecho es aberrante, que la justicia por mano propia no tiene justificación y señaló que actuó bajo "emoción violenta".