Todos los días los malvivientes se reinventan y crean nuevas estrategias para robar y pasar desapercibidos o evitar los correspondientes castigos legales. Una de las tendencias que más se ha extendido es la de salir a robar con los hijos. Los padres pasan más inadvertidos a la hora de “pescar” nuevas víctimas y hasta culpan a los menores si son detectados por las fuerzas de seguridad.
En los últimos diez meses trascendieron al menos 5 casos de estas características. Pero fuentes policiales aseguraron que son muchos más, sobre todos asociados con los robos en comercios de ropa.
Es común que las mecheras actúen acompañadas de menores, que suelen ser sus propios hijos. Tienen dos estrategias. Una de ellas es ingresar a los locales con changuitos, en donde guardan lo que roban y el otro modo, es usarlos de campana. Lo peor es cuando la Policía descubre este tipo de hechos y los padres culpan a sus propios niños, evitando de este modo pasar por un calabozo.
Uno de los primeros casos que se hizo público, trascendió a través de las redes sociales. Un hombre con su pequeña hija robó un celular en un comercio del Hiper Libertad. Su accionar quedó registrado por las cámaras del lugar. La pequeña iba de la mano de su papá cuando decidió meter la mano detrás del mostrador y sustraer el teléfono. El video fue compartido más de 1.000 veces.
En febrero padre e hijo –menor de edad- fueron sorprendidos robando en el Médano de Oro. El menor actuaba de campana, mientras su padre robaba en fincas distintos elementos. Tras una serie de allanamientos en la casa de la familia dieron con muchísimos más artículos sustraídos.
En marzo también las cámaras de una farmacia captaron a una mujer con su hijo mientras robaba una cartera de una señora mayor. Mientras la dueña de la cartera seguía en la balanza, la ladrona se agacha y rápidamente toma la cartera, guardándola dentro de su bolso y se aleja caminando con tranquilidad. El video también se viralizó en las redes sociales.
El 5 de mayo en horas del mediodía un hombre protagonizó un accidente de tránsito, con su hija de 6 años, cuando era perseguido por la Policía en Santa Lucía. El hombre es un conocido ladrón, que al encontrarse rodeado por los uniformados decidió meter a su hija en el auto de la familia y escapar con ella. Finalmente, el sujeto terminó chocando sin consecuencias mayores para la niña.
Esta tendencia no constituye hechos aislados en San Juan, sino que se trata de un accionar delictivo extendido por todo el país y que preocupa debido al uso de los menores para cometer delitos.