La atención de Wilson Ruarte cambió su enfoque en las últimas horas: los médicos pasaron de pelear minuto a minuto por salvarle la vida a empezar a pensar en su recuperación. Es que el jugador, que sufrió la amputación de un brazo, dejó de tener fuertes hemorragias y le bajaron la dosis de sedantes que lo mantienen en coma.
El jugador está internado desde el pasado sábado 15, cuando en un terrible accidente causó la amputación de uno de sus brazos, lo dejó en coma y con hemorragias graves que han tenido su vida en vilo hasta la madrugada de este jueves.
Finalmente, el equipo médico que lo asiste logró frenar por completo los sangrados que sufría Ruarte, por lo que empezó su camino hacia la estabilización. Aunque todavía no se encuentra fuera de peligro, los profesionales comenzaron con las primeras medidas para encaminar su recuperación: quieren comenzar a despertarlo y ya tienen a un neurólogo y un psicólogo listos para comenzar a asistirlo.