La investigación por la polémica muerte de Luis Eduardo
Pérez (69), el hombre que fue hallado sin vida y con los ojos vendados el
jueves pasado, no tiene pistas firmes que lleven al o los autores del robo que
desencadenó en la muerte, según confirmaron oficialmente fuentes judiciales.
El caso es polémico porque la autopsia determinó que Pérez murió de un infarto y no a consecuencia
de una agresión con un arma de fuego, un arma blanca o de un golpe. Y hay un caso
similar del 2015 en el que un juez procesó a los ladrones por homicidio, al
entender que el robo había provocado la muerte, pero un tribunal superior le
sacó esa calificación y solo le dejó el robo.
La investigación por la muerte de Pérez apuntó como primera
medida a las cámaras de seguridad de comercios vecinos al hombre hallado sin
vida en el interior de su casa ubicada en calle 25 de Mayo, entre General Acha
y Mendoza, Capital.
Pero esas cámaras no tenían buena definición y no
permitieron ver al o los ladrones que reventaron la puerta de entrada de la
vivienda, quienes atacaron a Pérez vendando sus ojos y robando monitores y
televisores.
Tampoco los vecinos del lugar escucharon ruidos o vieron a
personas sospechosas que ayude a los investigadores a esclarecer el hecho.